Megalópolis – II Ya es de día

En esta segunda parte os voy a mostrar el aspecto diurno de las mismas megalópolis que en el capítulo anterior. De esta forma podréis apreciar la gran diferencia entre el día y la noche china.

Una de las cosas que a mí más me impactaron al llegar a China fue la de que esperaba ciudades inmensas en las que hubiése un gran centro financiero acorralado por conglomerados de casas bajas llenas de tradición y rudimentos, en las que no sería posible ver ostentación por ningún lado, algo de esperar en un país comunista. Vamos, esperaba algo similar a lo de Vietnam.

Efectivamente, los centros financieros existían, pero lo que apenas llegué a ver son esas barriadas de casas bajas. Sólo en Pekín se podían ver los Hutongs y eran pequeños núcleos muy aislados apretados entre grandes masas de cemento con colosales gigantes observándolos.

Esto es lo que realmente domina el paisaje de las ciudades Chinas …

北京 – Beijing

En mitad de todo esto conjunto de monstruosos edificios, podemos ver la sede de la CCTV, la televisión oficial china. El edificio consta de dos altas torres en forma de L, unidas en la cima y en la base en un ángulo que forma un lazo, y que ha sido descrito como una cruz en Z. Este edificio fue construido expresamente para los juegos olímpicos de Pekín en 2008.

Es curiosa la mezcla de edificios bajos de supuestos barrios residenciales, oasis metropolitano que descansa de las grandes alturas del resto de la ciudad.

No os engañéis por el aspecto de las fotos porque la verdad es que cuando estuvimos en Pekín tuvimos suerte, ya que había estado lloviendo días atras, porque resulta ser una de las ciudades más contaminadas del mundo, y lo normal es que la visión de la ciudad sea de esta forma:

Como ya he dicho, si algo destaca en esta ciudad, son los grandes espacios. Llegar a cruzar la calle se convierte en una auténtica excursión de 10 minutos. Daros cuenta que para cruzar de lado a lado La Castellana en Madrid se necesitan de 2 a 3 minutos y con eso os haréis una idea de la amplitud que tienen las calles pekinesas.

Lo más curioso de Pekín, es que en mitad de la jungla urbana se pueden encontrar estos oasis de tranquilidad y esparcimiento.

Parques como este hay muchos. Este en concreto es el Beihai, en la parte posterior de la Ciudad Prohibida, un pequeño parque de 69 hectáreas que forma parte de un conglomerado de parques que se extiende de norte a sur de la ciudad. En el siguiente plano se puede comprender a qué me refiero.

Y el colmo del exhibicionismo expansionista chino, es la muestra de poder que representa la plaza de Tian’anmen, desde la que, situado en un extremo de la misma, apenas se alcanza a ver el final.

No en vano es la plaza más grande del mundo. En mi perspectiva de turista accidental, me da la sensación que supera con creces al zócalo de la ciudad de México en amplitud, aunque no así en cuanto a belleza, ya que esta plaza está pensada para mostrar al mundo el infinito poder de la dictadura comunista, como así lo atestiguan sus edificios oficiales situados a ambos lados de la plaza, así como un monumento a los héroes del pueblo.

Se considera un tema tabú y es bastante arriesgado hablar de los acontecimientos ocurridos en esta plaza en 1989 en la que murieron cientos de personas. Y para que no se nos olvide donde estamos, frecuentemente podemos ver escenas de este tipo por todos los alrededores de la plaza.

Esto es más de cara al escaparate y esta escena no debe echaros para atrás si os decidís por visitar este país, pues aparte de que no te entienden, si no hablas lo que no debes no hay ningún problema y los chinos, aunque desconfiados y un poco maleducados, son bastante hospitalarios.

上海 – Shanghai

Las edificaciones de Shanghai son también enormes, pero la distribución de los espacios no es tan amplia como en Pekín, lo que hace que se pueda caminar mejor por sus calles que en la capital.

Las construcciones también son modernas y en muchos casos desproporcionadas. No en vano, en Shanghai están los edificios más altos de China y están entre los más altos del mundo.

Las construcciones en muchos casos rayan la excentricidad hasta el límite de lo aceptable, como éste del Tomorrow Square, cuyo nombre que ya de por sí es toda una alegoría futurista.

Este edificio alcanza los 284 metros de altura que los reparte en 55 plantas.

Algunas edificaciones parecen simplemente las protagonistas de una película de ciencia-ficción. Será por eso que me gustaba.

Lo que hace de Shanghai una ciudad única e irrepetible.

Por muchos lados se puede disfrutar de ese contraste entre lo antiguo y lo moderno como un combinado de sabores entre lo dulce y amargo que en muchos casos maridan muy bien y estallan a la vista.

Muchos edificios antiguos se resisten a que se les quite el protagonismo por los nuevos gigantes. A continuación podemos ver el museo de arte de Shanghai estirándose en un intento de alcanzar al Tomorrow Square.

Otro de los edificios característicos de la zona es el Shimao International Plaza, con una altura de 333 metros y 66 pisos, a cuyos pies se tiene una vista parecida a la que se tiene en las iglesias góticas donde sus retorcidas columnas tratan de tocar el cielo. Es una imagen hacia el infinito.

Una vez más, encontramos ese contraste entre lo atrevido y el recogimiento. Llama mucho la antención encontrar una iglesia en un país donde el cristianismo no es precisamente la religión dominante y probablemente sea una herencia del colonianismo que sufrió esta ciudad no hace tanto tiempo.

Otra de las construcciones que llaman mucho la atención, ya no por ser una monstruosidad, sino más bien por su llamativa cubierta, es la del Urban Planning Exhibition Hall y cuya construcción es muy parecida a la del Gran Teatro, edificio éste último en el que es normal ver representaciones de la ópera china, género para el que a mi modo de ver se tiene que acostumbrar el oído para poder disfrutar del mismo.

Según parece, en su interior se puede observar una maqueta de la ciudad que nos da una idea de cómo es Shanghai.

Aquí podemos ver como se integra este centro de exhibiciones en mitad de todos los colosos.

Una de las cosas que se deben hacer al ir a Shanghai, es la de dar un paseo por el Bund y hacer una de las excursiones en barco por el río Huangpujiang, en la que se puede observar la competición de altura entre los distintos edificios de Shanghai, tres de los cuales son muy representativos de esta ciudad. Sí, estoy hablando de la torre de comunicaciones, la torre Jinmao y el Centro Financiero de Shanghai.

Pero además, existen otros edificios que no quieren perder el protagonismo y que también son muy importantes en la vida económica de la ciudad.

Algunas escenas nos sumergen en un mundo imaginario del espacio exterior, como ésta en la que la protagonista es el Centro Internacional de Convenciones, con esa cúpula en forma de bola del mundo, destacando a China sobre el resto del planeta.

O esta otra imágen en la que la protagonista es la parte inferior de la torre de comunicaciones, que parece observar inpertérrita a las otras dos megaconstrucciones de la ciudad y a sus no menos discretas acompañantes.

También llama la atención estas dos edificaciones gemelas, situadas en forma de espejo, dejando entrever al Centro Financiero.


香港 – Hong Kong

Hong Kong es una ciudad espectacular de la que estoy seguro que a la mayoría de los que viajéis a este país os va a gustar. Es una ciudad ultramoderna, pero sin caer en el aspecto burdo de Shanghai, sino que más bien muestra esa elegancia de la que también hacen galas otras ciudades como Nueva York.

Existen algunas edificaciones que destacan sobre las demás, como el Centro Financiero, pero el conjunto es armonioso.

Monstruoso es el Centro Internacional de Comercio, el edificio más alto de Hong Kong.

Podemos también ver destacando al Centro de Convenciones y Exhibiciones.

La voracidad comercial china se hace bien patente en Hong Kong.

Donde también podemos ver a una de nuestras conocidas marcas patrias.

Pero Hong Kong, no sólo es modernidad, y su afán por tocar el cielo no viene de una moda repentina, sino que sus edificaciones se alzan desde hace mucho tiempo.

Y en el que se puede ver que el comercio no sólo se desarrolla en tierra firme.

Y se podían ver desde grandes embarcaciones, hasta auténticas bañeras flotantes de estilo familiar.

De la almendra financiera, se pueden sacar curiosas imágenes.

Y en las faldas de estos edificios, se concentran hordas de emigrantes que pasan su día libre en compañía de familiares y amigos, a modo de nuestro día de campo.

Uno de los edificios que más me gustan de Hong Kong, aunque no sea tan colosal, es el del Banco de China, que según parece, cumple con las reglas del equilibrio del Feng Shui.

Desde lo alto del Victoria Peak, se puede contemplar la espectacular panorámica de la ciudad, y te das cuenta de las verdaderas dimensiones de la misma.

Es curioso ver como las edificaciones hacen límite con un espeso bosque y que da la sensación de que los árboles intentan alcanzar e invadir la ciudad que parece dócil, ignorando que ésta ciudad es voraz y terminará devorando dichos árboles.

Para despedirme de esta serie, os dejo una serie de panorámicas de la ciudad.




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