La Gran Muralla

La gran muralla ?? es una de las maravillas del mundo que aún se conservan en la actualidad. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y elegida como una de las nuevas 7 maravillas del mundo en un famoso concurso internacional en el que todo el mundo tenía derecho a votar por internet, para mí era uno de los objetivos que por nada del mundo habría que perderse.

Su construcción comenzó en el siglo VII a.C. cuando algunos reinos feudales del norte de China construyeron muros para defenderse de los ataques de los hunos y otros principados feudales. En el siglo III a.C. se produjo la unificación de China de forma que las distintas murallas que se fueron construyendo en los distintos reinos feudales se unieron para formar una gigantesca muralla de miles de kilómetros, conocida por la muralla de los Diez Mil Li ?.

La muralla fue derruída y reconstruida en sus distintas partes y se utilizó para defenderse de los ataques de los Manchuria y los nómadas Xiongnu. La muralla se extiende desde las cercanías de Corea hasta acabar por las inmediaciones del desierto del Gobi.

De media, la muralla tiene una altura de unos 7 metros de alto por unos 4-5 metros de ancho. A cada poco se sitúan unas torres de vigía en la que se situaban sendos guerreros encargados de vigilar y proteger la muralla. La distancia entre torres debía ser como máximo el largo de la longitud alcanzada por dos flechas lanzadas con arco, de forma que todo el perímetro de la muralla pudiera estar al alcance de los vigías.

La zona a la que fuimos nosotros se podía acceder a través de un teleférico o echando muchas piernas si no estabas dispuesto a pagar el precio de la entrada. Nosotros optamos por el teleférico. Según íbamos llegando al destino, ésto es lo que veíamos.

La primera impresión que se tiene, una vez accedes a la muralla, cuyo acceso es libre, es ésta:

En la muralla es muy típico hacer una serie de trekkings a lo largo de distintos recorridos. Nosotros íbamos con idea de hacer uno de unas tres horas, pero la meteorología nos lo impidió, ya que nos llovió a raudales y algunos no teníamos ropa preparada para soportar tanta lluvia.

Hay que tener cuidado con esos trekkings, porque según comentan, es muy posible que por el camino os encontréis a algún chino esperando a que pasen los turistas para pedirles un peaje de paso, asegurando que el terreno sobre el que pasa la muralla es suyo y por tanto tiene derecho a pedir ese peaje. Lo peor de todo es que la policía les dá la razón, por lo que es recomendable ir con un guía local o alguien de la zona para evitar este problema.

Como estaba lloviendo a raudales, desestimamos la idea del trekking, por lo que no necesitamos la ayuda de ningún guía local, ya que como mucho andaríamos un par de kilómetros y con tan poca distancia es casi seguro que no tendríamos problemas.

Aquí podéis ver como calaba el agua a pesar de los impermeables, típicos impermeables de verano, que sirven para resguardarte de un chaparrón, pero no de una lluvia contínua.

Lejos de desanimarnos, a la lluvia la vimos como una gran oportunidad, ya que supusimos que con este tiempo tan desapacible habría poca gente. Una oportunidad única para ver la muralla sin masificaciones. Así que lejos de lamentarnos, nos alegramos de la suerte que tuvimos al ver la muralla de una forma tan inusual.

Eso sí, las fotos había que hacerlas a resguardo. Aquí me podéis ver con la cámara siendo guiado por Miguel, nuestro guía de lujo en China.

Una de las cosas que más llaman la atención es ver la línea de la muralla reptando por el perfil de la montaña.

O girando sinuosamente.

El mágico ambiente de nubes tratando de escalar la muralla te hace preguntarte como sería la vida de los soldados que custodiaban esta fortaleza defensiva.

Incluso, es posible que vea alucinaciones y me imagine ataques de guerreros fantasmas saliendo del bosque …

¿Esto es humo o humedad?

Algunos de los tramos son sinuosos y con pendiente, lo que permite realizar simpáticas fotos como ésta.

Mas en detalle de alguno de los tramos más empinados que están por todo el recorrido de la muralla.

Como ya dije en la introducción, cada poco se encuentra una de las torres vigías desde la que se apostaban los guerreros cuidando que no se acerquen los enemigos del feudo.

Separadas por una distinacia de la longitud que alcanza dos flechas, se pueden observar la disposición de las mismas desde diferentes ángulos.

Como podéis ver, el alcance de las flechas no era muy largo, ya que desde la salida de una de las torres, fácilmente se divisaba la siguiente:

Cada una de las torres también dispone de una serie de troneras por las que lanzar de forma más o menos segura el mortal recado a los visitantes inesperados.

Se puede observar perfectamente el alcance que podían tener los guerreros.

Hoy en día, parece que quién intenta invadir y derribar la muralla es la espesa vegetación de la zona.

En algunos tramos lo hace insistentemente.

Pero siempre hay alguien dispuesto a ayudar en la batalla, aunque quizás el arma elegida no sea la mas adecuada.

Quiero concluir este artículo con un par de panorámicas para el disfrute de los sentidos:

https://i2.wp.com/img835.imageshack.us/img835/2586/ldsc01747.jpg

Dedicado a Pi, entusiasta de esta megaconstrucción.

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