Garmisch-Partenkirchen

Garmisch-Parterkirchen es una ciudad que está situada al sur de Alemania, en el Oberbayern muy cerca de la frontera con Austria, a poco más de 100 km. al sur de Munich.

La historia nos dice que se trataba de dos localidades vecinas, que en 1935, para cumplir con los requisitos del COI en cuanto a tener un número plazas hoteleras suficiente para acoger unos juegos olímpicos de invierno, Hitler decidió unirlas y convertirlas en una sola ciudad. Finalmente fue seleccionada y en 1936 se celebraron los juegos olímpicos de invierno. Desde entonces se ha mantenido como una sóla ciudad.

No penséis que se trata de un típico pueblo de montaña, más bien se trata de una ciudad de tamaño pequeño cuya población ronda los 30.000 habitantes. El que vaya a Garmisch-Partenkirchen pensando en el típico pueblecito de montaña, con sus vaquitas por las laderas colindantes, y la típica imagen bucólica de lo que uno se imagina cuando va a un sitio alpino, que se vaya olvidando. El tráfico es terrible, hay tiendas y centros comerciales, líneas de autobuses, grandes colegios, en definitiva lo que es una ciudad con todos sus servicios.

Pero hay cosas que sí la diferencian con otras ciudades tipo, y es que la mayoría de sus barrios están compuestos por casas bajas con jardín y muy pocos edificios colectivos, además de tener dos centros históricos en vez de uno solo.

La ciudad está situada en mitad de un valle, en el centro de un corredor amplio entre montañas, destacando entre todas ellas el imponente Zugspitze, la montaña más alta de Alemania, no en vano, hay carteles en los que a pocos kilómetros antes de llegar se anuncia el Zugspitze Land.

A mí me dio la sensación de que en la ciudad se vive un poco a espaldas de la estación de esquí, poca publicidad de esquí, algún cartel desperdigado de una de las esquiadoras del momento junto con Julia Mancuso, Maria Riesch (mi favorita para la copa del mundo de este año) apenas vi carteles de los mundiales que se van a celebrar el próximo febrero allí y, además, me resultó difícil orientarme y la señalización no es que sea precisamente la mejor que he visto en todos mis viajes. Gracias al GPS y a los mapas que nos facilitaron en el hotel pudimos llegar a los sitios, pero no es fácil.

El hotel en el que nos alojamos era, como no, éste:

Hotel Edelweiß

Este hotel con nombre de flor alpina, realmente se hace merecedora de la alegoría a la que hace gala la belleza de dicha planta, con un interior es típicamente bávaro.

Techo del hall del hotel.

Por todas partes, su comedor, su hall, los pasillos, por todos lados, se pueden encontrar objetos rústicos de gran belleza, como este armario, que utilizaba el personal de limpieza para guardar sus cosas.

Incluso las habitaciones estaban decoradas con exquisito gusto:

Y no podemos decir que sean precisamente pequeñas.

La mayoría de las habitaciones tienen balcón que nos regalaban estas vistas mañaneras:

LA ESTACION

Si por algo es conocida esta estación, es porque en ella se celebra la prueba más conocida del campeonato del Vierschazen o cuatro trampolines, es decir, la prueba de saltos de esquí de año nuevo.

Pues bien, aquí es donde se realizan las pruebas.

Impresiona verlo, y eso que estamos abajo. Este trampolín es de nueva construcción, que sustituyó al antiguo después de que se celebrara la última prueba en el 2007.

Como podemos ver, aún se respetan las figuras construidas con motivo de la celebración de los juegos olímpicos de invierno de 1936.

Al lado del trampolín existe una pista de esquí que lo sirve un telecabina, Eckbauer, aunque el día que nosotros llegamos estaba cerrado. No obstante, el trampolín se puede ver perfectamente desde la estación, en este caso, desde Hausberg.

Si tenéis la intención de pasaros por Garmisch-Partenkirchen para esquiar, lo primero que deberéis tener en cuenta es que no es fácil orientarse en la ciudad. Apenas hay carteles que te indiquen el acceso a las pistas. A nosotros nos costó bastante encontrar el camino, pero lo básico, si os perdéis, es buscar la estación de tren, que divide Garmisch y Partenkirchen y a partir de ahí ya no es tan complicado.

Otra cosa que debéis saber es que Garmisch-Partenkirchen tiene dos estaciones de esquí, con sus forfaits independientes, aunque en los planos parezca una sóla estación:

  • Garmisch-Classic
  • Zugspitze

El primero es la zona baja y sólo se puede esquiar en invierno. El segundo es un glaciar y también es posible esquiar en verano.

El Zugspitze también tiene la particularidad de que se puede subir a sus pistas por un tren cremallera, que tarda alrededor de una hora en llegar a pistas, por lo que si se tiene algo de prisa, lo mejor es ir por alguno de los telecabinas que salen desde Eibsee aún en Alemania o desde Ehrwald, ya en Austria.

Fuente: Wikipedia

Y otra de las particularidades, es que en el pico del tren (Zugspitze) está la frontera de Alemania con Austria, algo realmente curioso.

De todas formas, gracias a que nos perdimos, encontramos una tienda de alquiler, que nos alquiló los esquís de gama alta en muy buen estado a unos 18 €/día y nos regalaron un día de esquí que decidieron no cobrarnos, no sé si el hecho de hablar algo de alemán influyó, pero la cosa nos salió bastante bien.

Ya en el parquin se puede comprobar como algunos sobredimensionan el equipamiento de invierno de sus coches …

Debido a que nos perdimos y nos costó bastante encontrar la estación, junto al hecho que tuvimos que alquilar los esquís, llegamos un poco tarde a la estación. Como aún no eran las 11.00 h., apenas faltaban 10 minutos, lo que hicimos fue esperar a que diera esa hora, ya que así nos saldría más barato el forfait. Esta es la lista de precios:

Saison 2010/2011 Erwachsene Jugendliche 16-18 Jahre Kinder
6-15 Jahre
Tageskarte 34,00 € 27,00 € 19,50 €
Vormittagskarte bis 13.00 Uhr 27,00 € 22,50 € 16,50 €
Nachmittagskarte ab 11.00 Uhr 31,50 € 24,50 € 18,00 €
Nachmittagskarte ab 12.00 Uhr 27,00 € 22,50 € 16,50 €
Nachmittagskarte ab 13.00 Uhr 25,00 € 20,00 € 14,00 €

Tampoco es que fuera mucho ahorro, pero al menos, 2,50 € sí que nos ahorrábamos, euros que al final gastamos tomando un café y viendo como se divertían los niños en el parque infantil que tienen preparado en la zona baja de Hausberg.

Fotos que quiero dedicar a 6nV y a Asier, que recientemente acaba de ser papá.

La estación de Garmisch-Partenkirchen está dividida en tres zonas. La Hausberg Gebiet, la Kreuzeck Gebiet y el Alpspitze Gebiet. A continuación os muestro el plano esquemático de la estación para que podáis en todo momento haceros una composición de lugar:

Una vez sacado el forfait, pues decidimos subir por el telecabina que nos llevará hasta Kreuzwankl, en el alto de Hausberg. Éstas son las vistas que se pueden ir contemplando en la subida.

La zona de la Hausberg es la zona para la gente principiante. Aquí es donde está el remonte estrella, en cuanto a capacidad y modernidad, ya que dispone de una silla desembragable de seis plazas y da acceso a pistas azules como la Kreuzwankl (en la foto) o la Horn que llega hasta la misma base de la estación.

La estación en sí no es muy grande, da acceso a unos 40 km. esquiables, pero se nota que en estos sitios no se sufre de kilometritis, porque son 40 km. que dan mucho de sí, y de hecho, el dividir la estación en tres zonas está hecha con toda lógica, ya que cada zona cambia radicalmente su aspecto y configuración en cada una de sus zonas, dando la sensación de estar en tres estaciones de esquí diferentes.

Las vistas que se pueden contemplar desde Hausberg a la ciudad, son realmente de quitar el aliento.

Además, que desde aquí se puede ver la verdadera dimensión de Garmisch-Partenkirchen.

Además de las zonas de principiantes, también existe una pista roja que te lleva a la base del telecabina de la Hausberg, (Kochelberg) y que es una pista realmente cañera, en la que te puedes encontrar muchas “toallas” (término que utilizo para definir a principiantes que se meten en pistas que claramente superan su nivel y que están todo el día en el suelo y mojados) favorecido todo ello por el hecho de que la nieve estaba realmente dura.

Entrada a Kochelberg

Realizadas unas pocas bajadas por esta primera zona, nos dirigimos a la zona de la esquina de la cruz (Kreuzeck), en la que se encuentra la archiconocida pista FIS, la Kandahar, que además estaba preparada para recibir el campeonato del mundo de 2011.

De todas formas, si se viaja en pareja o con amigos que no tienen nivel suficiente para bajar esta pista tan técnica, siempre hay alternativa y se puede bajar por la pista Olympia, que es más sencilla, aunque se requiere cierto nivel de esquí.

Zona de acceso a Kandahar- y Olympiaabfahrt

Que es lo que me pasó a mí con Mercedes.

Entrada a la Olympiaabfahrt

Lo bueno que tiene, es que los dos acaban en el telecabina de la Kreuzeck, por lo que uno se puede reunir en la base de la misma con el resto de nuevo y poder seguir esquiando juntos.

Mercedes en la Olympiaabfahrt

Esta es la zona que mas nivel técnico exige de las tres zonas de la estación. Después de unas bajaditas, decidimos coger el Alpspitzbahn, que nos llevaría a la zona más alta de la estación.

Esta zona tiene un aspecto glacial, no en vano, es la zona más cercana al glaciar del Zugspitze y se notaba, ya que era una zona donde claramente la temperatura era más baja, además de ser una zona de umbría.

A pesar del frío y la oscuridad, tiene su encanto esquiar por una zona pre-glacial, y es que uno puede entender desde aquí, la terrible atracción que ejercen esta montaña y que deriva en la pasión de los montañeros que quieren escalar circos glaciares. La estampa es cautivadora.

De hecho, la zona está preparada no sólo para esquiadores, sino también para montañeros que quieran aventurarse por las escarpadas montañas del Alpspitze.

Además, se nota que es una zona con mucha historia, como demuestra el hecho de que algunos remontes, como este telecabina, no son precisamente lo más moderno de las dotaciones de la estación.

Hermosa imagen del Hochalmbahn

El que la zona sea fría, se demuestra por sí sólo.

El remonte de Kreuzjoch estaba cerrado, aún así, desde arriba se pueden contemplar bellas imágenes del entorno en el que está situado.

Otra de las zonas que me gustó mucho, por eso de respirar un poco los aires del pasado es la zona de Längenfeld.

Y ya de vuelta, podemos comprobar como el sol, de nuevo, invade las pistas y por ello se mejora la visibilidad.

Este es un poco el resumen de lo que ví en la estación.

Lo bueno:

  • Estación con mucha, mucha historia.
  • Bien preparada y organizada.
  • Hermosas vistas y mejores paisajes y entorno.
  • Excelente ubicación de las tres zonas, ya que la zona de principiantes es la más soleada y acogedora, lo que hace que los principiantes se enganchen al esquí y las zonas difíciles están muy bien organizadas, de forma que aunque haya mucha gente, parece que vayas esquiando sólo la mayor parte de las veces.
  • El forfait por horas, algo también común en las estaciones alemanas y austriacas.

Lo malo:

  • Mal pisado de pistas, factor común que he encontrado en las pistas alemanas.
  • Malas indicaciones para llegar a la estación.
  • Baja visibilidad en la zona del Alpspitze. Es recomendable llevar gafas de niebla como así hacían muchos locales, aunque el día sea soleado.

LA CIUDAD

En cuanto a esta histórica ciudad, ¿Qué decir que no se haya dicho ya? Lo mejor es que os la muestre en fotos, que hablan por sí solas. Os pido disculpas, pero las fotos que tengo son sólo nocturnas, ya que el día lo pasábamos esquiando en las distintas estaciones de la zona y en esta época del año, a las 17.00 h. ya es de noche.

Lo primero mostraros algo que me hizo mucha ilusión, y es el de haber encontrado el club de esquí de Garmisch, aunque siempre lo encontré cerrado, por lo que no pude hablar con la gente del lugar.

La ciudad, como ya he dicho, tiene dos centros históricos, consecuencia de ser dos ciudades independientes que al final acabó uniendo el guía del Reich (el Führer).

Centro histórico de Partenkirchen

Básicamente, el centro histórico lo compone la calle Ludwig y la plaza del ayuntamiento (Rathausplatz), aunque ésta última, no estoy seguro si pertenece más a Garmisch o a Partenkirchen.

La Ludwigstraße tiene forma de L y en la zona en la que gira, podemos encontrar esta pequeña, pero hermosa iglesia, la iglesia de San Sebastián.

El paseo por la calle nos regala preciosas estampas de casas del pasado muy bien conservadas. Es increible ver como conservan los hermosos murales con el clima tan duro que sufre la ciudad.

Murales, que en su mayoría muestran escenas de tipo religioso, aunque también se pueden encontrar escenas relativas a la vida campesina y de otro estilo, como el de este Gasthof (casa de invitados), que aloja y da de comer a sus invitados desde 1857, cuando lo creó Johann Georg Fraundorfer.

Aquí podéis leer la historia de este Gasthof:

http://www.gasthof-fraundorfer.de/english/historie.php

Cuando vayáis por Alemania, si sois fanáticos de la cerveza o si os gusta mucho este brevaje endemoniado, como es mi caso, si queréis degustar buena cerveza, lo mejor que podéis hacer es entrar en cualquier bar, Gasthof o restaurante que tenga la palabra Bräu en su nombre. Bräu significa que ellos fabrican su propia cerveza y puedo asegurar que está bien buena, como la que tomamos aquí.

Un sitio en el que, a pesar de ser turístico, se comía muy bien, era muy barato, y tenían música en directo y de vez en cuando, salía este personaje a mostrarnos sus habilidades con la danza típica del Bayern.

Además, todos los comercios y establecimientos, no sé si por norma municipal o por iniciativa propia, se anuncian con elegantes carteles, al estilo de como lo hace esta panadería:

Una calle con mucha historia, en la que se puede disfrutar de los pequeños detalles. Además está muy bien conservada, ya no sólo como se aprecia en la calidad de los murales, sino también por el magnífico estado de conservación de la madera.

Centro histórico de Garmisch

Lo primero que ví en el centro histórico, es esta construcción provisional en el que se anuncia la celebración del campeonato del mundo de esquí que se celebrará aquí en febrero.

Es muy normal, al andar por sus calles, encontrar muchas de sus casas con motivos o trofeos de caza. Parece que aquí, la tradición de caza está muy arraigada.

Básicamente, el centro histórico de Garmisch transcurre principalmente por las calles Sankt Martin, Am Kurkpark y la Marienplatz, donde podemos encontrar la mayoría de las casas históricas.

No sólo en el conjunto, sino que también merece la pena fijarse en los detalles.

La decoración navideña de algunas de sus casas es realmente espectacular.

El centro de Garmisch, aunque más grande, para mi gusto, es menos espectacular que en de Partenkirchen, y eso que son similares, pero aquí está todo más desperdigado, menos homogéneo, lo que le hace perder un poco esa sensación de trasladarte al pasado, siendo más bien un conjunto de casas históricas en mitad de una ciudad más moderna.

En cualquier caso, al igual en la Ludwigstraße, se pueden observar bellos murales, con todo tipo de motivos, en su mayoría religiosos, como puede apreciarse en la fachada de esta farmacia.

O como puede apreciarse en este detalle de la fachada del Lüftlmalerei.

Aunque también son muy comunes las escenas campesinas como éstas.

En fin, Garmisch-Partenkirchen, ¿Viviré algún día aquí? Quién sabe. De una cosa estoy seguro, y es que merece la pena.

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