Iglesias de Estocolmo.

Ya sé que algunos este tema no le gusta y se siente incómodo con la religión, pero dejando aparte el tema de la conciencia religiosa de cada uno, lo que todo el mundo puede estar de acuerdo es que bajo el nombre de la Iglesia, ya sea Católica, Protestante o de cualquier otro tipo, se han creado preciosas obras de arte con un valor artístico incalculable.

Como no podía ser de otra forma, Suecia no se libra de estas construcciones y posee iglesias de gran valor. Mostraré, como no podía ser de otra forma, una pequeñísima muestra de lo que hay allí, ya que visitarlas todas sería una tarea imposible.

En Suecia antes de la llegada de la Iglesia Católica, predominaba la religión nórdica en la que se rendía culto a los dioses Æsir o Ases. Esta religión está asociada al culto que practicaban los vikingos y de los cuales existen muy pocos restos históricos de lo que fue aquella religión.

En el capítulo de Birka, ya hice mención a alguno de los, por así llamarlos, templos religiosos vikingos, runas con forma de barco llamados Nagflar.

En Estocolmo no podremos contemplar ninguna de estas runas, pero me sirve para ilustrar un poco la historia religiosa de la ciudad.

Las principales figuras a las que se rendía culto eran Odín, Frigg, Thor, Baldr y Tyr. El jefe de los Æsir es Odín, que creó el mundo junto con sus hermanos Ve y Vili. El principal centro de culto nórdico se encontraba cerca de la actual Uppsala, al norte de Estocolmo y del que se tienen muy pocas referencias.

Imagen de lo que se cree fue el templo de Uppsala. Fuente: Wikipedia

A partir del siglo XI, la población fue poco a poco cristianizada, y de hecho se cree que la desaparición del templo de Uppsala fue debida a la destrucción causada como consecuencia de los enfrentamientos que regularmente tenían paganos y cristianos.

Posteriormente a la implantación del cristianismo en Suecia, tuvo lugar la Reforma Protestante, en el que se adoptaron las ideas de Lutero, allá por el siglo XVI, algo que propició la separación entre la Iglesia y el Estado y no se permitía otra religión que no fuera la protestante.

De este periodo se tienen la mayor parte de las iglesias protestantes, y del que tenemos un bonito ejemplo con la Seglora kyrka que actualmente se encuentra expuesto en Skansen.

A finales del siglo XVIII se permitió la práctica de otras religiones, entre ellas el catolicismo.

Aunque las iglesias que visitaremos son de culto protestante, en ellas se podrá observar tintes católicos debido a esta permisividad y a que las iglesias son fruto de la evolución del catolicismo al protestantismo.

Lo cierto es que hoy en día, el 73% de los suecos pertenece a la iglesia sueca (que al fin y al cabo es luterana), pero también hay ortodoxos, católicos y musulmanes. Del 73%, sólo el 10% acude regularmente a la iglesia

Llama un poco la atención que sólo acuda al culto un 10% cuando se dice que casi tres cuartas partes de la población sueca pertenece a la iglesia luterana. El hecho de que el porcentaje sea tan alto se debe a que cualquier persona que tuviera hijos y que en su día fuera bautizada en esta religión, sus hijos automáticamente son inscritos como pertenecientes a esta religión, y sólo bastaba con que uno de los dos progenitores constara como perteneciente a la iglesia para considerar al hijo como también perteneciente a la misma.

Este criterio duró hasta el año 1996, por lo que la cifra no es real. De hecho, se estima que entre el 46 y 85% de los suecos no creen en Dios y no se identifican con ningún culto religioso.

Hecha esta introducción, paso a mostraros alguna de las iglesias que nos encontramos en nuestro periplo por la ciudad.

La primera de ellas, es la Seglora kyrka que se encuentra en Skansen, el mayor museo al aire libre del mundo.

Esta iglesia es un claro ejemplo de iglesia tradicional sueca de culto luterano. Muy llamativo es el color rojo de su madera, a la vez que su sencillez en la estructura.

El color rojo, llamado rojo Falun, toma su nombre de las minas de Falun de donde se extrae el pigmento de este color y su conformación química permite la conservación de la madera.

Es un color que se generalizó en la decoración de las construcciones rústicas a partir del siglo XVIII y era muy utilizado por las ya mencionadas propiedades conservadoras de la madera y porque imitaba muy bien el color rojo de los ladrillos de construcciones de otros países europeos.

Esta iglesia se construyó por Arthur Hazelius en Västergötland, al oeste de Estocolmo entre los años 1.729 y 1.730, aunque posteriormente se le agregó una torre en el lado oeste y también una sacristía.

En su interior podemos observar sencillas pinturas de Sven Wernberg que las realizó en el año 1.734, con representaciones de Jesús en el techo y en la que no encontraremos imágenes de santos, como realmente manda la iglesia luterana.

Su emplazamiento actual data del año 1.916, cuando la madera de la iglesia necesitaba de una seria renovación y el traslado terminó en mayo de 1.918.

Cuando en su traslado se desmontó la iglesia de su emplazamiento original, se encontraron restos arqueológicos de la Edad Media, sobre todo gran cantidad de monedas de la época.

Hoy en día se sigue practicando el culto en la iglesia, y en ella se realizan uniones matrimoniales, eventos de carácter benéfico y otro tipo de actividades.

Otra de las iglesias que podremos encontrar en Estocolmo es la Riddarholmskyrkan que se encuentra en la isla del mismo nombre (Riddarholmen).

En esta iglesia se encuentran los restos mortales de alguno de los miembros reales suecos, destacando los de Gustav III, Magnus III, Ulrika Eleonora, o Karl XIV entre otros.

Fuente: Wikipedia. Foto de Alexandru Babos.

Los miembros de la monarquía sueca fueron enterrados allí hasta el año 1.950. Hoy en día, los restos de los monarcas suecos son enterrados en el Cementerio Real de Haga al noroeste de la ciudad de Estocolmo.

Es una de las iglesias más antiguas de Estocolmo. Data del siglo XIII y fue construida sobre lo que originalmente era un convento franciscano en el 1.270. La construcción de la iglesia comenzó en 1.280 y se terminó en el año 1.300, respetando partes del convento que al final fueron demolidas en el siglo XVII.

La iglesia se separó de la comunidad en el año 1.807 cuando dejó de ser una iglesia parroquial , por lo que desde entonces no se celebran servicios regulares en la misma y es utilizado únicamente como cementerio e iglesia ceremonial.

Actualmente, la iglesia se compone de tres naves de ladrillo rojo y es de estilo gótico. La aguja de la torre principal fue alcanzada por un rayo por lo que está dañada y se puede observar que tiene algo de hierro fundido.

Aunque lo que principalmente se puede encontrar en la iglesia son restos funerarios, también se pueden contemplar en algunas de sus paredes frescos medievales, y en las paredes de la iglesia cuelgan escudos de armas de la Orden Real Serafin (Kungliga Serafimerorden), orden real sueca de caballería, que desde 1.975 sólo se concede a miembros reales de la Familia Real Sueca o a los jefes de estado y personas cuyo rango sea equivalente.

Escudo de armas de la orden Serfaphim. Fuente: salondeltrono.blogspot.com Autor: Defensor Regis

Cuando muere un caballero de esta orden, su escudo de armas es colgado en la iglesia y cuando tiene lugar el funeral, ese día la iglesia toca las campanas constantemente desde las 12.00 h. hasta las 13.00 h.

Escudo de armas de la orden Serfaphim. Fuente: salondeltrono.blogspot.com Autor: Defensor Regis
Carl XVI Gustav portando la medalla de la orden. Fuente: Wikimedia.org

En la siguiente foto, podemos observar el exterior de la Capilla Karolinska construida entre los años 1.671 y 1.743. En su interior, del que no dispongo fotos porque estaba prohibido hacerlas, se encontraba antiguamente el altar de la abadía original de los monjes franciscanos.

A su derecha, desde la perspectiva de la foto, se puede encontrar las cámaras de Lewenhaupska, en la que se puede encontrar un listado de los que allí hay enterrados.

La siguiente visita la realizaremos a la Tyska kyrka o iglesia alemana en plena ciudad antigua, la Gamla Stan. El nombre oficial de la iglesia es la de Iglesia de Santa Gertrudis (S:ta Gertruds kyrka).

El 8 de marzo de 1.571, el rey sueco Johan III concedió el privilegio de construir una iglesia a los comerciantes alemanes, dado que Estocolmo pertenecía a la liga Hanseática. Se decidió construirlo sobre la base de una antiguo convento dominicano, y su financiación debería corresponder a los ciudadanos alemanes.

La Liga Hanseática consistía en una federación comercial de ciudades del norte de Alemania, a las que llegaron a acuerdos con otras grandes ciudades como Londres.

Mapa de la liga Hanseática alrededor del año 1.400. Fuente: Wikipedia.

La iglesia, que se construyó en la época de mayor expansión de la liga, ofrecía y sigue ofreciendo el culto en el idioma germánico. En el siglo XVI sufrió una transformación para reconstruirla, y su aspecto final lo obtuvo ya en el siglo XVII.

El portal de la iglesia está decorada por figuras creadas por el escultor Jobst de West Falls. Las esculturas muestran a tres mujeres (Fe, Esperanza y Amor), Moisés (la Ley de mensajería) y Jesús (predicadores del Evangelio).

Su campanario fue destruido por un incendio la noche del 6 de octubre de 1.878, incendio que también acabó con las campanas, el carrillón y el órgano.

La torre fue reconstruida por el arquitecto berlinés Julius Carl Raschdorff. Mide 96 metros de altura, contiene 4 campanas procedentes de Dresde y está en el punto más alto del casco antiguo.

En el carrillón que puede observarse en el campanario, se ofrece diariamente a las 08.00 h., 12.00 h. y 16.00 h., un tono de compases emitidos por las campanas en los que se tocan los himnos religiosos “Nun danket alles Got” (Alabemos todos al Señor) y “Lobe den Herren, den mächtigen König der Ehren” (Alabado sea el Señor, el rey Todopoderoso y toda Gloria).

Fundada en 1.571, el templo pertenece a la Iglesia Sueca, que como ya sabemos, es una derivación del culto luterano. Los servicios que aún los dirige el clero alemán son una mezcla entre el ritual luterano y el ritual sueco, aspecto que se puede comprobar sobre todo cuando se tocan los himnos.

Debido a que la bóveda no cayó como consecuencia del incendio de la torre, el interior de la iglesia se mantuvo esencialmente intacto, en cambio las ventanas sí fueron víctimas de este fuego.

Las vidrieras que hoy en día se pueden contemplar, son también de origen alemán, concretamente proceden de Munich, y las creó Franz Xaver Zettler. La última vidriera se puso en 1.911.

El interior de la iglesia es de estilo barroco, destacando las bóvedas blancas y las cabezas de muchos ángeles que se encuentran en todo el perímetro de la iglesia.

La galería que puede verse en la foto anterior, que está sobre la entrada a la iglesia, contiene en su parte superior un órgano que es una fiel réplica del original que fue destruido por el incendio de la torre. Se terminó el mismo en el año 2.004.

La pared del púlpito contiene 119 pinturas que representan escenas bíblicas.

Otra de las galerías que podemos encontrar en esta iglesia es la conocida como la “Galería del Rey”. Fue diseñado por Nicodemus Tessin el viejo, arquitecto real de la monarquía sueca, que está coronada por un monograma del rey Carlos XI. Se construyó bajo la petición de la reina Hedvig Eleonora debido a que su familia era de origen alemán.

Esta estructura de color verde y oro ha sido utilizado por multitud de miembros de familias reales, la mayor parte de ellos de origen alemán, para asistir a los sermones.

En frente de esta galería se encuentra el púlpito, de estilo barroco, que se encuentra decorada de forma opulenta por figuras y pequeñas estatuas y querubines.

Para terminar esta ronda por las iglesias de Estocolmo, sólo queda por visitar la más magnífica de todas ellas, la Catedral de Estocolmo ó Storkyrkan – Gran Iglesia cuyo nombre oficial es la Iglesia de San Nicolás.

De iglesia de pueblo a catedral: Según la tradición, Birger Jarl, el fundador de Estocolmo, hizo construir durante la segunda mitad del siglo XIII, una pequeña iglesia en el punto más alto de la isla Stadsholmen.

La iglesia se consagró en 1.306 y durante los siglos XIV y XV se llevaron a cabo varias reconstrucciones y ampliaciones para que en 1.480 finalizaran las mismas, completando un total de 5 naves y adquiriendo el aspecto que podemos encontrar hoy en día.

Y fue ya en 1.942 cuando la iglesia obtuvo estatus de Catedral cuando se fundó ese mismo año la diócesis de Estocolmo.

La iglesia, de una sola torre, está construida de ladrillo repellado y sus muros están pintados de amarillo con detalles en blanco. Su estilo original corresponde al gótico, como era tradición en el siglo XIII, pero el exterior fue remodelado de manera importante en estilo barroco, alrededor de 1.740 por el arquitecto Johan Eberhard Carlberg

La catedral es la diócesis a la que pertenecen los habitantes de la ciudad vieja, unas 3.000 personas y hoy en día tiene graves problemas económicos para mantenerse.

Por fuera no llama mucho la atención, pero por dentro es espectacular.

La mayor parte de la decoración es de estilo barroco y se realizó a finales del siglo XVII, como son los asientos reales, el púlpito y el coro. La restauración de los ladrillos de las columnas, llevada a cabo en 1.908, quisieron devolverle a la iglesia su aspecto medieval.

El órgano de la Catedral no es poca cosa y sirve para ofrecer conciertos, la mayor parte de ellos conformado por música sacra y en la que en diciembre siempre se interpreta el Mesías de Haendel.

Construido por la empresa danesa Marcunsen and Son en 1.960, tiene 53 voces y está situada detrás de una fachada que data del año 1.789.

Una de las primeras cosas que llaman la atención y que puede pasar desapercibida, es un pequeño cuadro que se encuentra nada más entrar a la iglesia a la derecha.

Se trata del parhelio. En principio no parece un cuadro espectacular, pero tiene su historia.

El cuadro representa un fenómeno luminoso que ocurrió en Estocolmo el 20 de abril de 1.535. Ese día, aparecieron en el cielo seis cercos luminosos con crepitantes imágenes del sol.

Este fenómeno, que en meteorología es conocida como el parhelio y que ocurre cuando la luz del sol es reflejada por las partículas de hielo de los cirros que hay en el aire a gran altura, dando la sensación de que hay varios soles, fue interpretado como el presagio de la caída de los poderes profanos, lo que provocó que la gente se apresurara a ir a las parroquias e iglesias a purgar sus pecados.

Este hecho fue aprovechado por el predicador y gran reformador Olaus Petri para llamar a la reflexión a Gustav Vasa y que así permitiera la reforma protestante en Estocolmo.

La vista del pasillo central de la iglesia, simplemente es espectacular.

Si avanzamos por el pasillo principal, lo primero que nos encontramos es con el púlpito, que fue ejecutado por el escultor Burchardt Precht en el año 1.700.

En el mismo podremos contemplar escrito en hebreo la palabra Jahvé.

Un poco más adelante, y prácticamente enfrente del púlpito, se encuentran los asientos reales, utilizados únicamente por miembros de la familia real cuando éstos acuden a las ceremonias públicas.

Los asientos fueron diseñados por Nicolás Tessin el Joven y los tallados de madera son obra de Burchardt Precht.

En los mismos se coronaron muchos reyes suecos. El último fue el rey Oscar II, coronado el 12 de Mayo de 1.873. Su sucesor, Gustav V, que se coronó en 1.907, puso fin a esta tradición.

Pero aunque ya no se coronan ahí los reyes suecos, sí que se realizan bodas reales. La más reciente tuvo lugar el 19 de Junio de 1.976 entre Carl XVI Gustav y la alemana Silvia Sommerlath.

Su hija, la princesa heredera Victoria de Suecia, también se casó en esta Iglesia de San Nicolás el 19 de Junio de 2.010.

Y ya al final del pasillo podemos encontrar otra de las joyas de esta magnífica iglesia, que no es ni más ni menos que el altar de plata. Un tríptico cuya madera es de ébano y los adornos, como bien dice su nombre, son de plata. Este altar fue donado a la iglesia en 1.650 por el canciller Juan Adler Salvius.

La parte central se hizo en Alemania, mientras que las partes laterales se crearon en la propia Estocolmo.

En la parte más baja podremos contemplar un relieve con la imagen de la Última Cena. Por encima se encuentra el relieve más grande en el que se muestra la crucifixión de Cristo. Relieve custodiado a ambos lados por las estatuas de Moisés y Juan Bautista. Un poco más arriba, se puede contemplar el Entierro de Cristo, imagen que se sitúa entre las estatuas de San Mateo y San Marcos. Y la tercera imagen representa el descenso de Cristo a los infiernos a cuyos lados se encuentran las estatuas de Juan y Lucas.

Y para culminar la muerte y resurrección de Cristo tal y como es descrita en la Biblia, en la parte superior del atar, se puede observar la figura de Cristo resucitado. La estatua de plata se hizo en París a mediados del siglo XIX.

Continuando con nuestra visita, si retrocedemos un poco y giramos la vista a la derecha, podremos encontrar el candelabro de los siete brazos, que con una altura de 3,7 metros lleva adornando la iglesia la ya friolera de 600 años.

Pero sin duda, lo más espectacular que se puede contemplar en la Catedral, es la representación de San Jorge y el Dragón.

Se trata de un conjunto de esculturas en muy buen estado de conservación y que es considerado único en su género.

Está tallado en roble, aunque también algunos de los detalles contienen cuerno y crines de alce.

La escultura fue encargada por Sten Sutre padre, que fue el artífice de la victoria sobre las tropas del rey de Dinamarca, lo que permitió a Estocolmo salvarse de una invasión danesa. Se encargó para conmemorar la batalla de Brunkeberg

Realizada por Berndt Notke en Lübeck, se finalizó e inauguró en 1.489 como un altar consagrado a San Jorge.

La leyenda de San Jorge y el dragón trata de un temible dragón que exigía sacrificios humanos a la ciudad de Silene si los ciudadanos no querían que el animal destruyera la ciudad.

Un día, la hija del rey iba a ser sacrificada, pero San Jorge para evitarlo, prometió matar al dragón, y puso como condición que los ciudadanos paganos de Silene se convirtieran al cristianismo, a lo que éstos aceptaron. San Jorge finalmente venció al dragón y los ciudadanos cumplieron su promesa.

Sture, cuando encargó la escultura, se sentía identificado con San Jorge, considerándose a sí mismo como el caballero que había salvado a Estocolmo (Silene) del dragón (Dinamarca).

Posteriormente, este monumento servía de inspiración a los holmienses para seguir luchando contra la maldad, sea donde sea.

Tanta es la importancia que se le da a esta figura, que incluso paseando por las calles de Estocolmo, podemos encontrar una réplica de la misma, en la plaza del Palacio y que es de 1.898, con la que finalizo este pequeño recorrido por las iglesias de Estocolmo.

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5 respuestas a Iglesias de Estocolmo.

  1. Beatrice dijo:

    This is an arctile that makes you think “never thought of that!”

  2. Margarita Abbud Mas dijo:

    Muchas gracias por toda la información, voy a viajar a Suecia y aparte de visitar las Iglesias como verdaderos monunentos que lo son, podré asistir a Misa ( rito católico).
    Saludos. Margarita

  3. Quione dijo:

    Me encantan tus andanzas suecas. La iglesia de Skansen es espectacular, ¿a que sí? Tan auténtica, tan escandinava. Hoy día sigue estando muy demandada para bodas especiales. Por cierto, sí se conserva un ejemplo de runas en Estocolmo, en Gamla Stan, en una esquinita que pasa muy desapercibida a menos que sepas dónde vas: http://www.flickr.com/photos/squirmelia/40100890/

    Buen blog! 🙂

  4. Kitaro dijo:

    Impresionante Juan. Muchas gracias.

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