Gotland. Tierra de Godos.

Nos escapamos de Estocolmo para visitar una isla que nos recomendaron insistentemente, tanto por su belleza como por su historia, una historia que nos afecta directamente, ya que Gotland significa literalmente tierra de Godos (Gaut-land)  ¿Quién puede olvidar la tortura de estudiar los reyes godos que gobernaron la península en nuestro pasado?

Para llegar a Gotland desde Estocolmo, lo que hay que hacer es coger un tren que te deja en Nynäshamm, o también un autobús que te deja en las mismas puertas de un ferry que te transporta a la capital Wisby.

Los godos fueron tan importantes para nuestra historia que fueron los primeros gobernantes que constituyeron una unidad política en nuestra querida península, ya que en la época romana no eramos una entidad independiente sino una mera provincia romana dependiente de la capital, Roma.

Bandera de Gotland

Uno de los documentos más importantes que hace referencia a los godos es la famosa Gutasaga, que data del siglo XIII y en él se narra la historia de Tjälvar, que civilizó la isla y cuyo hijo Haude tuvo a su vez tres hijos, Gaut, Graip y Gunnfjann.

Los tres hermanos, que nacieron en la isla de Gotland y que la gobernaron, dividieron en tres el territorio. Gaut, tras la muerte de su padre, fue elegido el jefe de la estirpe y de él deriva el nombre de la isla, Gotland (tierra de Gaut). Gaut gobernaba el centro de la isla, Graip el norte y Gunnfjann el sur. Esta división se la conoce como la Tredingar y es un concepto territorial que actualmente continúa como división episcopal de la isla.

El progreso de la isla trajo consigo un crecimiento muy rápido de la población, lo que derivó en un problema alimentario, ya que no había alimentos suficientes para toda la población. Dada esta situación, se decide que dos de los tres hermanos y dos tercios de los habitantes deberían emigrar a otras tierras. Se echaría a suertes quien debería abandonar la isla y quien quedarse.

Fruto de este trato, comienza la emigración por Europa, y los godos llegan hasta Bizancio atravesando Rusia. También llegaron a Germania de la que salieron las estirpes Ingaevones, Herminones e Istaevones.

Escudo de armas de Gotland

Se asentaron también en lo que se conoce como Gotäland, que comprende el sur de Suecia y fue desde ahí y no desde la propia Gotland, donde comenzó la emigración por el sur de Europa. Emigración que siguió el curso del Vístula llegando a penetrar por las llanuras del Danubio y llegando hasta el norte del Mar Negro.

Con el paso del tiempo, los Godos perdieron su uniformidad étnica fruto de confrontaciones internas entre los clanes y se dividieron en dos facciones. Los ostrogodos ó godos del este y los visigodos o godos del oeste.

Los godos llegaron a ser tan fuertes, que establecieron un reino que se extendía desde el mar Báltico hasta el mar Negro. Posteriormente, los hunos invadieron el reino visigodo obligando a las tribus godas a emigrar hacia el oeste sin que éstos pudieran ser contenidos por las tropas romanas entrando a la península itálica al mando de Alarico y llegando incluso a saquear Roma. Los godos fueron los que en años posteriores se establecieron en Hispania comenzando un reino godo en nuestra península que duraría 300 años, terminando su hegemonía con la invasión árabe.

Hoy podemos contemplar una isla que la mayor parte del año es un remanso de paz en la que se vive despacio, tranquilidad sólo perturbada por los miles de veraneantes que invaden la isla en los meses de julio y agosto atraídos por hermosas playas que intentan ganar algo de espacio con la imperante vegetación que trata de adentrarse en el mismo mar.

Playas que son de canto rodado, no de arena y que requieren zapatos de agua si alguien quiere zambullirse en las frías aguas del convulso mar Báltico.

Una de las maravillas que podemos encontrar en las costas de Gotland, son las famosas raukas, formaciones de piedra caliza que el viento y el mar han ido erosionando, dando lugar a fantásticas figuras que nos evocan en algunos casos a morfologías similares a la de humanos o seres fantásticos, algo parecido a la ciudad encantada de Cuenca.

A estas esculturas de piedras esculpidas por la naturaleza, Carl von Linné, científico naturalista y biólogo sueco del siglo XVIII, fundador de la taxonomía moderna y uno de los padres del ecologismo, comparó las raukas con estatuas, caballos y todo tipo de espíritus y demonios.

Las formaciones más conocidas son las que se encuentran en el parque natural de Digerhuvund en la contigua isla de Farö, a la que se puede acceder en un Ferry gratuito desde Gotland, que cruza el estrecho de Fårösund cada 30 minutos.

Esta isla sirvió de refugio a Ingmar Bergman, que contemplaba las maravillosas puestas de sol de Langhammarshammaren, zona en la que se encuentran las raukas de Farö.

Las fotos corresponden a las raukas del parque natural de Folhammar, cuyas formaciones rocosas llegan a alcanzar hasta los 6 metros de altura. El bosque que lo custodia está especialmente protegido debido a que su vegetación está en peligro de extinción, lleno de acebos y otras especies que requieren especial protección.

Como comentaba al principio de este capítulo, la Gutasaga relata la historia de Gotland. En la misma se hace mención al pacto que tienen los Godos con los reyes suecos en el que, entre otros, se obliga a los habitantes de la isla a pagar tributos anuales a cambio de protección y cuenta como el rey Olov “el Santo” introduce el cristianismo en la isla, dando como resultado una isla plagada de iglesias.

No en vano, a Gotland se la conoce como la isla de las cien iglesias y las podemos encontrar a lo largo de toda su llana geografía. En toda la isla podremos visitar hasta 92 iglesias siendo la región con mayor concentración de iglesias medievales de todo el norte de Europa.

Sesenta de estas iglesias conservan frescos de la época e incluso algunas conservan los vitrales, algo verdaderamente único y muy raro de encontrar.

Esta alta concentración de iglesias se debe en gran parte al progreso económico que vivió la isla entre los siglos XII y XIV, la edad de oro del comercio de Gotland. Cada pueblo de la isla, por muy pequeño que fuera, construyó su propia iglesia.

Esta vorágine constructora cesó a partir de 1.350 cuando la guerra y los conflictos acabaron con esa tradición, llevando a la isla a una época de penuria económica. Pero paradógicamente, esta penuria permitió que la isla se convirtiera en una cápsula del tiempo eclesiástica y conservó en pie todas las iglesias sin que fuera ninguna derruida para construir sobre ellas nuevos templos. Todas las iglesias que se han conservado, siguen estando en uso y los pueblos en los que se asientan se siguen conservando como entidades independientes.

Las iglesias que visitamos fueron dos. Esta primera es la del pequeño pueblo de Garde, con solamente 130 habitantes y una magnífica iglesia.

El pórtico de entrada, es un pórtico de estilo románico, y es el más antiguo que puede encontrarse en una iglesia hoy en día y el techo también es el original del siglo XII.

Esta iglesia tiene en su interior una pila bautismal y un crucifijo que datan del siglo XII, unos frescos en los murales de estilo ruso bizantino del siglo XIII que se pueden observar en el arco interior de la torre de la iglesia, los bancos son los originales de la construcción y son de piedra apoyados sobre la pared. El púlpito data del año 1.662 y los retablos de 1.689.

Fuente: Wikipedia

Pila bautismal de Garde. Fuente: Wikipedia

Panorámica general interior de la iglesia de Garde. Fuente: Wikipedia.

Rodeando a la iglesia, se encuentra el cementerio de la localidad, una tradición medieval que se ha mantenido, gracias, como ya hemos dicho a que la iglesia no pudo ser derruida y reconstruida porque no había dinero para hacerlo.

En los trabajos de restauración, se encontraron cinco Bildsten que son piedras talladas de gran valor histórico, que están decorados con diversos motivos que indican una historia, normalmente motivos mitológicos y que en algunos casos han sido imposibles descifrar su significado, aunque han supuesto una importante fuente de información para comprender la historia nórdica, sobre todo en lo que respecta a mitos y religiones paganas. En España también se pueden encontrar algunas réplicas en iglesias románicas.

Rodeando al cementerio hay una valla de piedra, construido mas que por seguridad y protección, para que no pasasen los animales e invadieran el cementerio. Este cerco dispone de cuatro puertas, que son las cuatro puertas de acceso medievales que se construyeron en la misma época en la que se erigió el edificio.

Estas puertas tienen la forma característica de las puertas medievales, ya que tienen forma de una pequeña casa, construcción muy típica de la época. La conservación de las mismas es excelente.

En el medievo, cuando alguien atravesaba una de estas puertas, se consideraba que estaba en terreno santo, y por tanto, el estado no podría actuar contra estas personas.

Es aquí donde algunos podían encontrar refugio cuando eran perseguidos por las autoridades del país, sobre todo si habían cometido algún delito que no fuera de sangre. Para los delitos de sangre debía ser el obispo quien permitiera el paso de las autoridades para permitir la detención del delincuente.

Esto es lo que se conoce como asilo en sagrado y partía de una ley medieval en la que se consideraba que cualquier perseguido por la justicia podía acogerse a la protección de las iglesias y monasterios, basándose en que cualquier oprimido por las leyes de un país podía ser protegido por otra autoridad derivado de la costumbre de la hospitalidad.

Esta iglesia es una verdadera joya que no pudimos contemplar al estar cerrada y no haber nadie atendiendo la misma y aunque estaba permitida la entrada y se pedía que se cerrara la puerta una vez se finaliza la visita a este templo, lo cierto es que fuimos incapaces de abrirla.

Obsérvese el curioso detalle de la cerradura puesta del revés.

La otra de las iglesias que visitamos es la fascinante iglesia de Gothem.

Con un formato muy similar a la de Garde, esta iglesia está rodeada por un muro con cuatro puertas techadas que dan acceso al cementerio. Al igual que en Garde, no había nadie custodiando el templo, pero esta vez sí, pudimos pasar y contemplar esta magnífica iglesia del siglo XIII.

Es una de las más grandes de la isla de Gotland, es la iglesia principal de la región oeste-central y su entrada principal está custodiada por una torre medieval que está medio derruida hoy en día.

El campanario fue finalizado alrededor del 1.300. Mide 47 metros y es el segundo campanario más alto de Suecia en cuanto a iglesias rurales se refiere.

Aún contiene las campanas originales, que son la más grandes  de todas las iglesias rurales de Suecia y sólo las campanas de la catedral son más grandes. Una de las campanas tiene la siguiente inscripción:

“Denna klocka är gjuten till S:t Nicolai, biskopens ära Herrens år 1.374”

Donde podemos deducir cual es su año de construcción y para quién fueron dedicadas. Según los propios habitantes de Gotland, tienen el mejor sonido de todo el país.

Por todos lados podremos encontrarnos los murales originales que datan del año 1.300, una auténtica maravilla medieval.

La decoración de los murales y los techos los llevó a cabo un artista alemán, del que se desconoce su nombre, alrededor del año 1.200, aunque también hay pinturas posteriores que datan del 1.300 e incluso algunos se pintaron muchos años después.

Muy llamativas son también las pinturas del techo, en la que además de representaciones religiosas, se pueden encontrar águilas, dragones, caballeros y centauros.

En las obras de restauración de la iglesia que se llevaron a cabo los años 2.006 y 2.007, se descubrieron murales que estaban ocultos por otras pinturas que se realizaron posteriormente.

El más llamativo es el de esta figura en el que se representa al Papa, a Cristo y a ¡Mahoma! lo cual llamó mucho la atención de los medios de comunicación el año en el que fueron descubiertos, generando un debate caricaturesco de este descubrimiento y un problema con el mundo musulmán, cuya religión prohíbe cualquier representación de Mahoma.

Una de las cosas que más me llamaron la atención, fue esta figura de Egypticus de madera en uno de los arcos de la nave principal.

Normalmente estas figuras se suelen colocar en las puertas de entrada a las iglesias o en los laterales de las paredes en lo más alto como finalizando el techo y suelen ser de piedra, de ahí la particularidad de esta figura, tanto por su material de construcción, como por su ubicación.

Realmente, los nombres de los artistas de estas iglesias rurales no están registrados en los libros de historia o en los escritos de las iglesias, por lo que no se conocen cuales fueron sus verdaderos nombres, y por eso a estos artistas se les conoce por el tipo de obras que realizaban.

Este artista también realizó diversas obras en los campanarios de las iglesias de Dalhem, Oja y Rone.

Otro de los elementos a destacar de esta iglesia es la de este trabajado coro. Construido en el siglo XIV, en su parte inferior contiene la representación de las cinco vírgenes prudentes.

La parábola de las cínco vírgenes necias y cinco vírgenes prudentes hacen referencia a la situación final de premio o castigo después de la muerte.

“Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que tomaron sus lámparas salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco prudentes; pero las necias, al tomar sus lámparas, no llevaron consigo aceite; las prudentes, en cambio, junto con las lámparas llevaron aceite en sus alcuzas. Como tardase en venir el esposo les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó vocear: ¡Ya está aquí el esposo! ¡Salid a su encuentro! Entonces se levantaron todas aquellas vírgenes y aderezaron sus lámparas. Y las necias dijeron a las prudentes: dadnos de vuestro aceite porque nuestras lámparas se apagan. Pero las prudentes les respondieron: Mejor es que vayáis a quienes lo venden y compréis, no sea que no alcance para vosotras y nosotras. Mientras fueron a comprarlo vino el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas y se cerró la puerta. Luego llegaron las otras vírgenes diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Pero él les respondió: En verdad os digo que no os conozco. Vigilad, pues, porque no sabéis el día ni la hora” (Mt).

Llama también la atención la representación de Jesús, también en el coro, sobre todo porque sorprende que en la representación le lleguen a su boca dos espadas desenvainadas y que no se sabe muy bien que se pretende representar.

Esta pintura también data del año 1.300.

Magníficos y también muy elaborados son los laterales de este coro, con representaciones marineras incluidas.

Otra de las joyas que podemos encontrar en esta iglesia es la pila bautismal que no suelen ser muy habituales en Gotland y que data del año 1.741, hecha de madera. Resulta curioso ver la palabra Año en la inscripción.

Más moderno es el altar, de 1.689, que a sus pies tiene el bildsten más grande de todo Gotland. En la imagen está cubierta por una alfombra.

También muy llamativos son los bancos, sobre todo las entradas a los mismos, que están custodiados por una pequeña valla decorada con motivos de todo tipo, algunos bastantes sorprendentes para encontrarse en una iglesia.

Y también maravilloso es el púlpito, que data de 1.709

Como ya dije, fascinante esta iglesia cuya decoración es bastante particular y que tiene elementos decorativos muy originales que la hacen única.

Abandonamos la iglesia para dirigirnos a otro de los centros religiosos de nuestros antepasados, Tjelvars grav, que son unas ruinas vikingas con las famosas piedras en forma de barco de uñas que representan a los dioses paganos.

La verdad es que esta visita no merece mucho la pena, a no ser que se sea un estudioso de la cultura vikinga, porque aparte de este Nagflar, que sí es verdad que se encuentra en perfecto estado de conservación, también se puede contemplar una ciudad antigua que no son más que piedras cubiertas por la vegetación y que es poco apreciable para el ojo profano y en el que creo poco disfrutará el visitante si no conoce en profundidad esta cultura.

Y nuestra visita por la isla concluye de regreso a Wisvy, observando por el camino los cautivadores paisajes de la isla.

El próximo capítulo, Wisvy.

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6 respuestas a Gotland. Tierra de Godos.

  1. Completísima entrada.

    Felicidades.

  2. Enrique martinez dijo:

    Más información sobre sus inquietudes religiosas? Como eran moralmente?que les preocupaba?

  3. wilhiam dijo:

    muy buena informacion, saludos desde chile

  4. JUAN FRANCISCO VILLACRÉS ORBEA dijo:

    GRACIAS, SI PONEN MAS IMÁGENES. UN ABRAZO.

  5. Kitaro dijo:

    Genial, como siempre Ludus.

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