Wisby, parte I. Una ciudad en ruinas.

Y es que en tiempos pasados, esta ciudad llegó a tener hasta 16 iglesias a pesar de su pequeño tamaño. Hoy en día, sólo la catedral está bien conservada y en uso. El resto o han desparecido o están en estado de ruina.

Las iglesias cayeron en este estado ruinoso como consecuencia de la invasión del rey sueco junto a los ciudadanos de Lübeck en tiempos de la reforma. Cuando entraron y dominaron la ciudad, estas iglesias se quemaron a excepción de la iglesia alemana de S:t Maria y este hecho unido a la decadencia económica en la que se sumergió Gotland impidió que estas iglesias se reconstruyeran. Sus ruinas permanecieron allí con el paso del tiempo. Hoy en día se pueden visitar trece de estas iglesias.

Las iglesias están hoy en día sin techos, al aire libre e invadidas por la vegetación, aunque existe una tarea de conservación que impide que sigan deteriorándose, debido a su estado, resulta imposible la reconstrucción de todas ellas. Visitándolas es fácil hacerse una idea de como eran estas iglesias, la mayor parte góticas, fijándonos en su estructura y podremos adivinar el esplendor que llegaron a alcanzar las mismas.

Una de estas iglesias se encuentra en los aledaños del hotel en el que nos alojamos, las ruinas de S:t Clemens. Un hotel que fue parte de la iglesia y que a pesar de las nuevas instalaciones, conserva las ruinas en buen estado. Las ruinas se pueden visitar por los clientes del hotel, e incluso se pueden realizar celebraciones de boda en las mismas, si el tiempo lo permite.

Un hotel de trato familiar y muy acogedor que da acceso a esta iglesia románica del siglo XIII por la puerta de la torre desde uno de los jardines.

Si accedemos al interior de la misma, podremos darnos cuenta de las dimensiones que adquirían ya las iglesias en esa época y eso a pesar de ser una iglesia de estilo románico.

El hotel se encarga en parte de conservar la iglesia, en la que se puede tomar un refrigerio disfrutando de la paz que emana este lugar poco visitado por los turistas.

Para poder realizar los trabajos de conservación, el hotel permite la celebración de bodas, alquilando el espacio por 4.000 SEK (unos 440 €) y cobrando por cada invitado unos 50 SEK (aproximadamente 5,5 €) incluyendo una copa de champán. Estamos hablando de una ceremonia religiosa, no de un banquete de boda y es el hotel quien se encarga de colocar los bancos para los invitados, de la electricidad y cualquier necesidad higiénica que tengan los invitados y también proveen de paraguas por si el tiempo es lluvioso.

También se permiten la celebración de ceremonias civiles, la celebración de bautizos y la celebración de conciertos.

La acústica del lugar permite realizar conciertos al aire libre, ideal para complementar las celebraciones de boda o eventos de otro tipo que el hotel permite realizar ofreciéndolo como uno de los servicios del mismo.

El cielo azul, junto con el verde del suelo, dan una nota de color al gris de las paredes, creando una atmósfera acogedora que nos hará disfrutar de la visita.

En la misma calle del hotel, yendo hacia la catedral, podremos encontrar otra de las ruinas dignas de ser visitadas. La iglesia Helge And.

Esta es la única iglesia con una torre octogonal construida en piedra de toda Suecia. La nave tiene dos plantas. Data del año 1.200 y no se sabe muy bien quien ordenó su construcción pero se piensa que fue el obispo de Riga quien lo hizo, canónigo de la catedral de Bremen, para ofrecer un centro religioso a los peregrinos y cruzados que pasaban por la zona de camino a tierras santas.

Se cree que al principio la construcción no estaba pensada para ser una iglesia, sino más bien una especie de palacio o fortaleza debido a que se tiene constancia que existía otra iglesia con las mismas características que era utilizada por Riga, la iglesia de S:t Jakob. Estos santuarios se utilizaron también como albergues para peregrinos que iban camino hacia el Santo Sepulcro de Jerusalem.

El techo se hundió en 1.611 como consecuencia de un incendio y en años posteriores al incendio, se utilizó como establo de vacas.

Otra de las ruinas que podemos contemplar, son las de S:t Nicolai.

Esta iglesia fue construida por los dominicos hacia el año 1.230 y fue presa de las llamas a raíz del ataque armado de Lübeck en el año 1.525.

Las huellas de este ataque son visibles en la fachada norte del edificio, en el que vemos los restos del edificio que estaba anexo a la iglesia e incluso se puede observar por donde iba el canalón para desalojar el agua.

Esta iglesia está dedicada al obispo S:t Nicolaus av Myra, obispo que representaba el nexo de unión de la religión católica entre el oriente y el occidente y también está dedicada al padre de la iglesia, San Agustinus.

A la izquierda S:t Agustinus y a la derecha S:t Nicolaus. Fuente: http://www.hagen.web.surftown.se

La parte norte de la iglesia contiene una placa conmemorativa de Petrus de Dacia, que fue uno de los dominicos que habitaron la isla y es considerado como el primer autor que publicara una obra en lengua sueca. La obra es la biografía de la “Santísima virgen Christina av Stommeln”.

Petrus describe con penoso detalle las convulsiones y los males de Christina que tanto admira y describe como el diablo le clava clavos en su cuerpo lanzándola posteriormente al suelo mientras los libros desaparecen y vuelven a aparecer volando en el coro, narrando una lucha dramática entre Dios y el diablo, que utilizan a Christina como campo de batalla, siendo el amor divino el que al final sale victorioso. Una interesante historia, un poltergeist medieval que seguro merece la pena leer.

Según Anders Piltz, profesor dominico de la universidad de Lund, fue el primer autor sueco en salir del anonimato afirmando que Petrus supo mejor que ningún otro autor de la Edad Media captar la psicología del hombre medieval.

Y abandonamos la visita de esta iglesia, contemplando su magnífica fachada posterior, para enseguida, encontrarnos con otra, y es que prácticamente se pueden encontrar ruinas a cada paso que se da. La siguiente parada la hicimos en las ruinas de S:t Drottens o lo que es lo mismo, la iglesia de la Santa Trinidad.

La iglesia está construida sobre lo que se cree que eran unas runas vikingas del año 1.050 aproximadamente. La construcción data del 1.240 y por su extraña forma, se piensa que fue sede Episcopal de Gotland.

En las excavaciones que se hicieron en la iglesia hacia el año 1.984, se encontró un Gutalagen, que no es más que un códice de leyes del siglo XIII. Este reglamento estaba escrito en Gútnico antiguo, un dialecto del nórdico antiguo, y es uno de los más antiguos de Suecia y probablemente de los países nórdicos junto con el de Skåne.

En la época medieval era normal que algunas regiones nórdicas bajo la dominación de otros países gozaran de cierta independencia, y en todos ellos se redactaba un Gutalagen junto a un libro de sagas, Gutasaga, que describía las dinastías o sagas que gobernaban dicha región.

Este reglamento estuvo vigente desde el siglo XIII hasta 1.595 de forma oficial, pero se siguió tomando como referencia práctica hasta aproximadamente el año 1.645.

La iglesia cayó en decadencia en tiempos de la reforma cuando la burguesía comenzó a sacar “partes” de la iglesia, tales como el mobiliario o parte del coro. También, debido a que debían ser los ciudadanos quienes corrieran con los gastos de mantenimiento, y éstos no podían asumir dicho coste, acabó derrumbándose convirtiéndose en las ruinas que hoy conocemos.

Y no se puede visitar Visby, sin visitar una de las más espectaculares ruinas que se conservan en la ciudad. La iglesia de S:ta Katarina.

Esta iglesia de estilo gótico, presenta su esqueleto de forma magistral y nos da una idea de la magnífica construcción que debió ser en tiempos pasados.

Su fundación corresponde a los monjes franciscanos que levantaron el edificio en 1.210. En 1.233 juntaron la iglesia con el monasterio y la construcción se terminó aproximadamente en 1.250. Posteriormente ampliado en el siglo XIV vivió una época de esplendor hasta que en tiempos de la Reforma el monasterio fue clausurado, lo que significó el inicio de su declive.

Se considera una de las iglesias más bellas de Visby.

La iglesia tiene una longitud de 57 metros y una anchura de 17.

En concordancia con la praxis de la orden, la iglesia fue construida de una sola nave con techo abovedado. Pero ya al comienzo del siglo XIV se transformó siguiendo los patrones dominicos de la iglesia de S:t Nicolai, componiéndose de tres naves. También en la reforma se incluyó un coro que fue terminado el año 1.398.

A final del siglo XIV, en el año 1.400, se terminó de construir la bóveda, pero ésta se desplomó al poco de ser finalizada, quedando la construcción incompleta.

Los monjes del monasterio vivían de forma relativamente modesta y su número era aproximadamente de unos 13. El monasterio también aguantó hasta final de la década de 1.520, que al igual que la iglesia, entró en decadencia, sobre todo a raíz de la conquista de Lübeck y la entrada de la Reforma.

Los monjes franciscanos, al finalizar la construcción de esta iglesia, iniciaron construcciones en otras partes de Suecia, en sitios tales como Söderköping, Skara, Uppsala, Estocolmo y Enköping.

La iglesia de S:t Karin nunca se terminó por completo, ya que según se disponía de más dinero, se iban agregando edificios de convenciones en los alrededores de la iglesia, la mayoría en la parte sur siendo, por tanto, una iglesia inacabada.

Por último y no menos importante, de todas las iglesias medievales que existen en Visby, la única que ha sido capaz de aguantar el paso del tiempo y que se mantiene en magníficas condiciones es la catedral o iglesia de S:ta Maria.

Construida entre finales del siglo XII y principio del siglo XIII por mercaderes alemanes, sufrió sustanciales modificaciones a lo largo del tiempo. La iglesia fue consagrada en el año 1.225 y se restauró en un par de ocasiones, la primera se llevó a cabo entre los años 1.899 y 1.907 y la segunda en 1.945.

Originalmente la construcción respondía a un estilo románico, cuya construcción acabó formando parte de una de las salas de la iglesia gótica en reformas posteriores.

Muy llamativas son las torres que están coronadas con cúpulas barrocas de madera las cuales se encuentran en muy buen estado de conservación, y también llamativas son las piedras blancas de las paredes, hechas con un material de piedra caliza proveniente de la propia isla.

Como ya he comentado en otras ocasiones, Gotland pertenecía a la Liga Hanseática. Su situación era privilegiada y actuaba como un enlace estratégico en mitad del bar Báltico que permitía unir comercialmente a Alemania con Rusia y otros estados bálticos.

Y este edificio se construyó precisamente para los Gotlandfahrer, palabra alemana que designa a los comerciantes y marineros alemanes que visitaban la ciudad con frecuencia.

Inicialmente, los alemanes pasaban como visitantes ocasionales por la isla, pero con el paso del tiempo se establecieron en la misma, por lo que ésta se convirtió en la iglesia parroquial para la población alemana residente en Visby.

El dinero para su construcción procedía en su mayor parte de lo que los Gotlandfahrer traían en sus Koggen (barco de origen nórdico muy utilizado por los comerciantes de la liga Hanseática al que cambiaban la vela cuadrada por la vela latina).

En el interior, las posteriores reformas ampliaron la nave románica. Pero también se duplicó el crucero además de instalar dos coros en su interior y construir las dos torres que se pueden observar en la parte posterior de la iglesia.

Fuente: hagen.web.surftown.se

Debido al gran espíritu pragmático de los comerciantes hanseáticos, el pasillo central de la segunda planta de la iglesia se podía utilizar de almacén, permitiendo así proteger los productos, que pasaban a ser custodiados por el clero y por tanto gozaban de una mayor protección estando a salvo en la iglesia. Incluso hoy en día se pueden observar en la parte exterior, las poleas que permitían subir los productos al almacén.

De nuevo en el año 1.300 la iglesia se amplió, creando una gran capilla en el lado sur de la iglesia y en 1.423 la torre oeste alcanzó la altura que aún conserva en la actualidad. Sin embargo, los cascos de madera que coronan las torres no fueron construidas hasta el siglo XVIII.

Anteriormente tenían una forma más gótica, con terminaciones en punta y una forma muy puntiaguda, hecho que se sabe por la observación de algunos grabados realizados en el siglo XVI.

Cuando en 1.525, Gustav Wasa, junto con los aliados alemanes de Lübeck y con la ayuda del danés Severin Norby asaltaron Visby, la ocuparon y quemaron todas las iglesias que se convirtieron en las ruinas que podemos contemplar hoy, pero hicieron una excepción con esta iglesia, que fue la única que se ha preservado desde entonces.

Debido a esto, en 1.572 se convirtió en la iglesia del episcopal de Visby, por tanto de la Diócesis y ello la convirtió en la Catedral de la ciudad.

Nacida como iglesia y convertida en catedral, su nombre resulta curioso y fusionó su antigua denominación con la nueva, convirtiéndose en la Sankt Maria Domkyrka, es decir, la iglesia-catedral de Santa María.

Su interior posee piezas de gran valor artístico, como su altar mayor, de estilo neogótico.

También se pueden encontrar por todas partes, epitafios que van del periodo comprendido entre los siglos XIV al XVIII, como por ejemplo, el que relata el del alcalde de Lübeck, Bartholomeus Tinnappel que cayó en la guerra de las Tres Coronas en 1.566 en una batalla naval en Gotland que lidió contra los elementos debido a que una tormenta hundió la flota anclada en las costas de la isla que no estaba protegida y provocó que entre marineros y soldados, perecieran alrededor de 6.000 personas.

Obsérvese que las escrituras están impresas en alemán.

Una de las preciadas posesiones que se pueden contemplar en el interior, es el gran órgano, que proviene del taller de la agencia sueca Ackermann & Lund, construido en el año 1.892. Además, la iglesia posee también un pequeño órgano, de construcción más moderna que data del año 1.984.

Además de estos dos importantes órganos, la iglesia posee otra serie de órganos más pequeños y otra serie de instrumentos históricos.

Pero sin duda, lo más llamativo y vistoso de esta iglesia, son sus numerosas y coloridas vidrieras, que podemos encontrar tanto en la nave central.

Como en la capilla sur.

Esta capilla se construyó a la memoria del burgomaestre de la ciudad de Visby, Swerting, de origen alemán, el cual fue ejecutado alrededor de 1.342. Fue uno de sus hijos, Swerting Simon, que más tarde se convirtió en alcalde de Lübeck, quién hizo una donación que sirviera de expiación por el asesinato de su padre.

En algunos casos estas vidrieras representan hechos históricos acaecidos en la isla, como el incendio provocado por la invasión de Lübeck.

Por la noche, las vidrieras son iluminadas desde el interior, lo que permite capturar cautivadoras imágenes de las representaciones cristalinas de esta capilla, con las que finalizo este capítulo acerca de Wisby, la ciudad de las iglesias.

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2 respuestas a Wisby, parte I. Una ciudad en ruinas.

  1. Pronto habrá otro, jeje.

  2. Kitaro dijo:

    Que bueno Juan, ya estoy esperando el próximo.

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