Wisby, parte II. Algo más que ruinas.

Y es que la visita a la ciudad de Visby no debe limitarse a contemplar el conjunto de edificios cadavéricos que se resisten a desaparecer, sino que tiene mucho más para ver.

Escudo de la ciudad

Y es que además de ser un destino ideal para disfrutar de unas vacaciones tranquilas, también se puede disfrutar de su sosegado casco histórico que te transporta al pasado, sueño roto por el tránsito de algún motor que aún así no desentona del todo con el entorno.

Y es que con 22.000 habitantes, es imposible que exista el caos al que estamos acostumbrados en otras ciudades de mayor tamaño, todo esto combinado con el carácter tranquilo que de por sí se supone a los suecos, todo esto da como resultado un paseo bastante relajado que te transporta al pasado.

El símbolo de la ciudad es el Agnus Dei ó Cordero de Dios, representación que podemos contemplar en muchas partes de la ciudad.

El nombre de la ciudad, proveniente de la palabra vi que significa “sacrificio” en nórdico antiguo. Este nombre da una idea del origen pre-cristiano de la ciudad y de la importancia que adquiría en aquella época.

Pocos vestigios quedan de aquella época, pero se tiene constancia que los vikingos llevan poblando la ciudad desde aproximadamente el año 800. Se han encontrado algunos vestigios de las casas de madera de aquella época en Almedalen, sitio donde hoy podremos encontrar un bonito parque.

El edificio más antiguo es el Kruttornet ó “Torre de la pólvora” que fue edificado en el año 1.151 y se encuentra precisamente en Almedalen.

Esta torre defensiva, cuando se construyó, se hizo al lado del mar en lo que era un pequeño puerto para la ciudad. Con el paso de los años, el terreno se ha ido elevando poco a poco y ahora la zona se ha convertido en un parque.

Fuente: Wikipedia

Desde su torre se situaban los ballesteros para que en caso de que entraran barcos enemigos, pudieran apuntar con sus armas a los tripulantes de los mismos.

La puerta que se puede contemplar en la actualidad, la Fiskarporten o puerta del pescado no existía originalmente lo que hacía más difícil la entrada a los atacantes.

Un puerto que adquirió verdadera importancia cuando Visby pasó a formar parte de la liga Hanseática, la primera situada en el Báltico, lo que la convirtió en un puerto deseado por muchos debido a su situación estratégica y a su importancia comercial.

En 1.161 Heinrich der Löwe, duque de Sajonia y posteriormente de Baviera, concedió el privilegio comercial Artlenburg a la ciudad, privilegio que supone una protección para el comercio de la isla por parte del duque, y era fuertemente subsidiada por la ciudad de Lübeck, lo que provocó un periodo de peregrinación de alemanes a la isla. Aún hoy en día podemos contemplar en algunas edificaciones con construcciones al estilo alemán.

Al mismo tiempo que iban llegando comerciantes alemanes, también se inició un proceso de “cristianización” en una intensa labor misionera que se llevó a cabo en la isla.

Al ser la primera capital de la liga Hanseática en el mar Báltico, los Gotlandfahrer o comerciantes de Gotland, disfrutaban de privilegios especiales, lo que propició que en los siglos XIII y XIV la ciudad gozara de una época de bonanza económica, hasta tal punto que la ciudad fue apodada como “Regina Maris” (la reina del mar).

En 1.361, el rey danés Valdemar IV Atterdag atacó y conquistó la ciudad a la que los nobles  negaron defenderla, a pesar de que disponía de una muralla defensiva, que perdura hasta nuestros días y que le hubiera ayudado bastante en la defensa. Sólo un grupo de campesinos y ciudadanos de clase baja opusieron algo de resistencia a la invasión que no supuso un gran problema a la invasión.

En años posteriores a la conquista, los Hermanos Vitali, reforzaron las defensas de la ciudad. La referencia a los Hermanos Vitali es una referencia a unas tropas que servían a los ejércitos daneses para suministrarles víveres (vitailleurs en francés significa víveres) mientras éstos hacían sus campañas de guerra sobre el mar Báltico.

En 1.408 fue nuevamente reconquistada por órdenes de caballeros teutones que obligó a muchos de los daneses a volverse a Dinamarca, reconquistando de nuevo el poder sobre la navegación en el mar Báltico.

Tras la conquista, en 1.411 se inició la construcción del Visborg, una fortaleza que trataba de proteger el puerto al suroeste, aprovechando una construcción previa de dos torres que realizaron los Hermanos Vitali. Borg en nórdico antiguo significa fortaleza.

Un nombre de tal importancia que dio lugar a la creación de un título nobiliario. Cuando el rey Oscar II aún era un príncipe, allá por el año 1.888, se casó con Ebba Munck af Fulkila que no pertenecía a la realeza. Esta unión no contaba con el consentimiento de su padre, por lo que le quitó sus derechos de sucesión al trono y perdió el tratamiento de Alteza Real. En 1.892 su padre le concedió el título de príncipe de Bernadotte af Wisborg y su tío el Gran Duque Adolfo de Luxemburgo lo invistió como el Conde de Wisborg.

Oscar II tuvo cinco hijos, pero tras la segunda guerra mundial, aunque se le permitió mantener sus títulos, se le impidió que los títulos fueran heredados por sus hijos, por lo que éstos sólo podrían heredar el título de Conde de Wisborg, título que desde entonces se concede a todos aquellos miembros de la familia real que se casan con personas que no pertenezcan a una familia noble.

En 1.995, la ciudad fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Destaca sobre todo su impresionante muralla, que rodea la ciudad a lo largo de 3,5 kilómetros que se conserva aún en su forma original y que se pueden recorrer en un sosegado paseo.

A lo largo de su perímetro, podemos observar como algunos ciudadanos aprovecharon el muro para erigir sus casas.

Tanto la fortaleza de Visborg, como la muralla, están construidos con materiales de piedra caliza originarias de la propia isla.

En los alrededores de la muralla, se viene celebrando desde 1.984, en la semana 32 del calendario, en el mes de agosto, la Medeltidsveckan o semana medieval.

En las festividades se trata de representar la conquista de Gotland por Valdemar Atterdag en 1.361. Muchos de los 200.000 visitantes que acuden a la fiesta cada año, lo hacen vestidos de época, las calles se engalanan para el evento y se crea un mercado medieval, incluso se ofrecen conciertos en la catedral. Esta festividad también se celebra en toda la isla, pero los alrededores de la ciudad, a la vista de este muro bien conservado, adquiere un carácter especial.

Dentro de las celebraciones también se incluyen torneos con justas con arqueros que también están presentes en la competición.

Fuente: Wikipedia

El paseo por la muralla, en algunos casos es muy relajante, sobre todo la parte que da al mar.

En el que avanzando, encontraremos la Kärleksporten.

Esta sencilla puerta no parece tener una función especial en lo que era la parte defensiva de la ciudad. Y en realidad es así, porque fue construida en 1.872 para dar acceso al mas que curioso Jardín Botánico.

El nombre original de la puerta es el de Tjärporten en el que los pescadores podían acceder al mar después de atravesar un pequeño paseo que rodea a la muralla por su interior.

Pero posteriormente pasó a llamarse Kärleksporten que significa puerta del amor, porque las parejas tenían la costumbre de pasear por el camino adyacente a la muralla y éstas se detenían para observar el mar desde la puerta para luego darse un beso.

La popularidad de esta costumbre era tal que se formaban colas para poder estar viendo el mar un rato y mientras en la espera, las parejas realizaban inscripciones en la pared, declaraciones de amor que aún hoy en día pueden observarse.

Vista que se puede contemplar desde Kärleksporten

Una vez accedemos al interior, podremos introducirnos en el jardín botánico, cuyo acceso es libre, y en el que se puede admirar la asombrosa armonía de las diversas especies vegetales allí plantadas, todas ellas precedidas de un pequeño cartel que anuncia la especie que se está contemplando.

En comparación con otros jardínes botánicos que podemos encontrar en Europa, éste no es muy grande, pero sí merece la pena realizar una visita.

Una de las cosas curiosas que podemos encontrar es el Badande Wännernas ó Baño de Warner.

Un pequeño mirador de madera rodeado de exuberante vegetación que fue creado en 1.855 a propuesta del maestro Hans Gustavsson que pretendía con dicha construcción que las nuevas generaciones de jóvenes tuvieran un conocimiento en vivo de la naturaleza.

El jardín se convirtió rápidamente en un jardín de paseo muy popular y en diversas partes del mismo se apostaban comerciantes de fruta para vender sus productos, convirtiéndolo en parte en un mercado, aunque el objetivo principal era el de impartir clases de botánica en el mismo, tarea que se le encargaba a la sociedad de botánica DBW.

El parque se reformó integralmente en la década de 1.930 de la que recibió su aspecto actual. En 1.970 el gobierno de Gotland se hizo cargo del jardín, aunque en el consejo de administración siguen estando los miembros de la DBW.

Esta sociedad, que fue fundada en 1.814, sigue encargándose del contenido botánico del jardín y su función es la de acercar el conocimiento botánico sobre plantas ornamentales y de cultivo.

Caminando hacia el norte, alcanzamos de nuevo el límite de la muralla y podremos salir por alguna de las puertas como la Snäckgärdsporten.

Mirando a lo largo de su muralla, se puede contemplar la parte de la misma en la que se cree que se realizaron los ataques de Lübeck. Esta zona es conocida como la Lübeckerbreschen o brecha de Lübeck. Se trata de una zona del muro que está parcialmente derrumbada.

Los arqueólogos hallaron en las excavaciones que realizaron en los alrededores de este lugar numerosas puntas de flecha. Esta parte de la muralla estaba asentada sobre una capa de arcilla de unos siete metros de profundidad y probablemente esto causó que la muralla de derrumbara, permitiendo que la invasión pudiera llevarse a cabo al interior de la ciudad.

Un poco más adelante, podemos observar este curioso añadido de la muralla conocida como Tranhustornet.

Se piensa que aquí había una pequeña casa que estaba construída apoyada en la pared y que podría datar del año 1.700.

La arquitectura de la muralla no está muy clara. Fue construida y reforzada en varias etapas desde el siglo XIII, pero no se conocen las fechas exactas de la construcción y sus futuras renovaciones.

Incluso se cree, fruto de ciertos análisis realizados sobre las ruinas, que existían estructuras de madera y puentes que daban paso a unas pocas torres de la muralla. Posteriormente se elevó el nivel de tierra que rodeaba la muralla y se erigieron 22 torres que custodiaban el perímetro, 9 de las cuales, aún permanecen en pie.

La vuelta a la ciudad la hicimos por la puerta de Sankt Görans o puerta de San Jorge, llamada así porque da acceso a la iglesia y al hospital de San Jorge.

El acceso es uno de los mas bellos que podemos contemplar. La puerta está precedida por un puente de piedra de dos arcos. Su nombre no oficial es el Lokeporten porque en la semana medieval se coloca en el puente un famoso artísta sueco, Loke Nyberg, que realiza actuaciones durante las festividades.

Se cree que la puerta se construyó para dar acceso al hospital de San Jorge, un hospital dedicado a los leprosos. En el interior de la torre, se pueden observar partes de las paredes tiznadas de negro alquitrán. Alquitrán y aceite hirviendo era lo que se vertía desde la torre para defender la ciudad de los ataques que ésta sufría.

Pero el viaje al pasado medieval de la ciudad no termina con el paseo en el perímetro del muro, sino que en su interior también se puede comprobar como este ambiente a lo antiguo  impregna todo el ambiente colándose en nuestras retinas.

Claro que las construcciones adquieren colorido, abandonando el aspecto sobrio que presentan las fortificaciones de la muralla.

La ciudad conserva alrededor de 200 edificaciones que aún son de origen medieval y que nos transportan al pasado. En algunos lugares, se pueden observar de forma escalonada los muros hastiales y fachadas con decoraciones góticas.

Y muy típicas son las construcciones de madera con entramado que datan de los siglos XVII y XVIII.

Una de las calles más llamativas es la Fiskargränd a la salida del jardín botánico, que tiene las calles engalanadas de flores ofreciendo un marco de ensueño a la torre de la catedral.

Y para descansar de este viaje al pasado, podremos disfrutar de la oferta de restauración, que no es baladí, pues es la ciudad con más bares y restaurantes por habitante de toda Suecia, aunque nadie debe esperar algo parecido a lo que ocurre en nuestro país.

Estos locales tienen valor añadido al estar situados en edificios históricos o en las inmediaciones de los mismos que ofrecen una vista privilegiada a estas construcciones, por lo que la visita a los mismos se disfruta tanto por fuera como por dentro.

Y dando un relajado paseo por sus calles, termino este capítulo que cierra el periplo en Gotland.

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2 respuestas a Wisby, parte II. Algo más que ruinas.

  1. Tengo intención de visitar Visby el año que viene pero no sé cuantos días necesitaría para ver tanto la ciudad como lo la isla. ¿Qué me recomiendas? ¿Qué lugares de Gotland no debo perderme?

    Tack!

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