Faschina-Damüls-Mellau. El reino de la nieve.

Con 109 kilómetros de pistas y 29 remontes, éste es el dominio más grande del Bregenzerland.

Llegar hasta aquí nos costaría alrededor de tres cuartos de hora, porque a pesar de estar a tan sólo 31 kilómetros tenemos que atravesar dos puertos de montaña, además con algunos de sus tramos nevados, lo que nos obligaba a extremar las precauciones y a ralentizar la marcha.

Trayecto desde Bludenz.

Curiosamente en cada uno de estos puertos podíamos encontrar una estación de esquí, la pequeña estación de Raggal y la meca del freeride del Voralberg, Sonntag, una estación no más grande que Navacerrada pero que tiene una pinta estupenda.

Damüls, según la propia estación, es el pueblo más nivoso del mundo en el que caen de promedio anual unos 9 metros de nieve.  

Pueblo de Damüls, situado a 1.431 metros de altitud.

Yo tengo mis dudas de la veracidad de esta afirmación después de ver las ingentes cantidades de nieve que caen en la isla de Hokkaido, en Japón, pero sin duda, es uno de los pueblos más nivosos, sino del mundo, seguramente sí de Europa.

La explicación que se ofrece para justificar este calificativo aparece en su página web y es ésta:

Explicación de por qué consideran a Damüls el pueblo más nivoso del mundo.

Trataré de traducir como buenamente pueda este texto.

Primero se ofrece una explicación de lo que se considera un pueblo, que no responde tanto a un ordenamiento político sino más bien a un tema geográfico.

Se dice que para que un núcleo de población se considere un  pueblo es necesario que hayan al menos 9 casas y 29 habitantes, las distintas partes del pueblo deben estar comunicadas por caminos de menos de 1.000 metros y no se deben tener en cuenta los alojamientos turísticos ni contar a los turistas como habitantes, debe disponer de un centro o núcleo central que será la parte más vieja del pueblo y tendrá algún tipo de centro social, ya sea una iglesia, un ayuntamiento o una escuela.

A continuación pasan a comentar que para considerarlo como el pueblo más nivoso hay que tener en cuenta los datos de los últimos 5 años y los ofrecen en la lista del Top 5.

Por último, se da una explicación de como llegan las nevadas. Una configuración de viento noroeste que provoca que el aire húmedo se encuentre como primera barrera algunas de las montañas de más de 2.500 metros que retienen el aire cargado de humedad y descargan principalmente en las montañas del Bregenzerwald, suponiendo una diferencia notable con otras zonas alpinas relativamente cercanas como son St. Anton, Ötztal ó Zillertal.

A mí personalmente no me convence mucho esta explicación, pero estas estadísticas, sin duda nos garantizan una probabilidad muy alta de encontrar buena nieve en este “reino de la nieve“, incluso en años malos como está siendo este 2014, donde pudimos encontrar buena nieve e incluso disfrutar de varios fuera pistas.

Debido a que el día anterior nos encontramos con Puros, decidimos “arrejuntarnos” en este dominio compuesto por tres estaciones.

Cuando hablamos el día anterior, me comentó que iniciarían la joranda en Faschina para luego continuar por Damülls y Mellau. Resulta que viniendo de Bludenz, es la primera estación que aparece ante nuestros ojos. Perfecto. Llamada para ver donde andan y a esquiar.

Pues bien, andar, no andaban, sino que en Damüls se encontraban y, aunque yo no lo sabía, Faschina está aislada por remontes del resto del dominio por lo que no es posible cambiar de valle con los esquís puestos.

Plano de pistas de Faschina-Damüls-Mellau

Aunque hablando con Puros me comentó que sí, que pertenecían al mismo dominio y que no había problema, pensé que el plano de la estación estaría anticuado y que sí existiría alguna comunicación entre ambos valles. Pues no, no existía. Un malentendido del que luego nos reiríamos largo y tendido.

Gracias a este malentendido tuvimos la oportunidad de conocer esta tranquila estación, con grandes posibilidades para el freeride, una nieve de muy buena calidad, muy soleada y, lo mejor de todo, apenas cuatro gatos, una soledad que como consecuencia resultaban que muchas de las pistas estaban sin estrenar y el fuera pista tenía una nieve en polvo de una calidad excelente por las que apenas había pasado gente, algo asombroso teniendo en cuenta la mala temporada.

Vistas de Faschina, a la salida del remonte Glatthorn.

Además, las vistas, los paisajes, son algo que perdurarán en nuestro recuerdo con el paso de los años. Nos sentimos unos privilegiados.

En primer término el ski-route Hahnenkopf Nord. Más abajo, el ski-route Hahnenkopf Ost.

Donde se puede comprobar lo que es la nota general en todos los valles del Voralberg, y es lo escarpado y agreste de sus montañas.

Valles muy cerrados que le dan un carácter genuino.

No os engañéis por el pequeño tamaño de la estación que aparece en el plano, existen muchas bajadas fuera pista que con buena nieve os harán pasar una mañana o una tarde muy agradables.

Por algunas pistas apenas se notaba el paso de esquiadores.

Hay que decir que en este dominio se saben punteros y, por tanto, los precios de los forfaits no son tan económicos como en otras estaciones de la zona. Pero aún así, al igual que el resto de estaciones, la flexibilidad es la norma:

Tarifas 2013-2014

El precio para un adulto es de 45 €, y si te alojas en la zona o eres residente del valle se obtiene una reducción de 2 €. También se da la oportunidad de alargar un día más la jornada de esquí por 36,50 €.

Si se quieren sacar forfaits de dos días y medio o más, entonces es necesario o acogerte a la oferta del mehrtageskarte del 3tällerpass que expliqué en el capítulo anterior o acogerte a una interesante oferta en la que se incluye la presumiblemente fascinante estación de Sonntag.

Tarifas combinadas con Sonntag.

Después de estar como una hora y media en Faschina, decidimos cambiar de estación y nos fuimos directamente a Damüls, que era el siguiente pueblo. Aunque habían muchos coches, no fue un problema aparcar y eso que eran más de las 11.00 h.

Decidimos, pues, explorar esta afamada estación y comprobar en nuestras propias carnes si realmente se hace merecedora de dicha fama.

La primera silla que encontramos es la Uga-Express, que nos deja en mitad de la estación

Final de la silla Uga.

En cuya salida se puede contemplar vistas como estas:

Vistas a Damüls, destacando su campanario.

Desde aquí decidimos empezar fuerte y bajar por la pista número 2, roja para más señas, ya que veníamos calientes del otro dominio y el tiempo, como se puede comprobar en las fotos, era espectacular, tan plácido como aparentan las fotos, algo que no es bueno para la nieve que, milagrosamente, se encontraba en muy buen estado.

Algunos no se resistieron a disfrutar de la nieve recién caída del día anterior.

El motivo de bajar por esta pista no era otro que el de acceder a la silla Sunnegg que da acceso a dos excelentes y muy divertidos ski-routes marcados como negros en el plano.

Silla Sunnegg

La silla, como se puede ver, no es de lo más moderno del mundo, pero da acceso a una de las zonas de esquí más divertidas de la estación.

En la foto se puede ver una zona de huellas, donde decenas de esquiadores disfrutaron de su nieve y a la derecha lo que aparenta ser una pista pisada pero que realmente se trataba de un ski-route.

Pues bien, yo hasta ahora había creído que los ski-routes son intinerarios marcados por la estación pero que no se cuidan ni mantienen, pero no, aquí los ski-routes, en la mayoría de los casos sí se pisan y se tratan, algo que me sorprendió mucho y que en cierta forma me decepcionó porque le quita la diversión de creerte en un auténtico fuera pista.

No así a Mercedes, que veía con alivio y algo de sorpresa que también podía esquiar estos ski-routes sin especial dificultad, al menos, no mayor dificultad que una pista negra.

Vistas desde lo alto de Sunnegg. Se puede ver perfectamente el formato de la estación.

Parte del ski-route 3 – Sunnegg Steilhang.

Mercedes y yo disfrutamos mucho de estas bajadas hasta que una llamada nos sacó del éxtasis en el que nos encontrábamos. Ni más ni menos que Puros. Por fin, conseguimos contactar y encontrarnos para “echar” unas bajadas juntos:

Puros y su atuendo antipérdidas.

Gran conocedor de la estación y catedrático en nieves austriacas, decidió, junto a sus amigos, mostrarnos los mejores secretos de la misma.

Comienza el tour.

Empezando por el pueblo mismo, cuyas pistas lo atraviesan, dejando en evidencia una vez más a aquellos que defienden los macrodominios franceses alegando ser los únicos en los que es posible realizar el ski-in/ski-out y por eso se justifican esas horribles construcciones desarrollistas de los años 70.

Mercedes contemplando el campanario de Damüls.

Así que comenzamos el tour con este personaje y sus amigos, excelentes esquiadores y snowboarders, y mejores personas aún si cabe, que controlaban el medio a la perfección.

Dirigiéndonos al aparcamiento de Damüls. En primer término uno de los amigos de Puros.

Otro de los amigos de Puros. No todos son “limacos”.

El plan era volver al pueblo de Damüls, para de nuevo tomar la silla Uga, y seguir nuestra incursión hasta llegar a Mellau, para luego volver.

Repasamos todas y cada una de las pistas que aparecen en el plano, empezando por la Hoches Licht, que su cima nos muestra el espectacular pico Damülser Mittag.

Espectacular el Damülser Mittagspitze.

Y si nos damos la vuelta, podemos contemplar la ladera de la que venimos:

A la izquierda se puede contemplar el final del remonte Sunegg y a la derecha se distingue perfectamente la bajada del skiroute 3 – Sunegg Nord

En total, una primera bajada continua que va desde los 1.980 metros en su punto más alto hasta los 1.620 de la parte más baja, pero que parecen más y a continuación, el Hohe Wacht nos permite pasar al valle de Mellau y realizar nuestro primer y verdadero fuera pista con una nieve deliciosa.

Puros y Larios preparándose para el primer fuera pista de la jornada, al menos, el primero para mí.

La nieve parecía estar en muy buen estado.

Nieve que presumiblemente era recién caída de la nevada del día anterior, lo que nos obligaba a ser prudentes ya que algunos obstáculos estaban disimulados por esa fina capa de nieve pero no lo suficiente y podrían provocarnos alguna caída, algo que no deseábamos más aún cuando estábamos muy sensibilizados con el accidente de Schumacher.

Esta imagen más en detalle nos alerta para que vayamos con cuidado ya que la capa no es muy gruesa.

Si nos damos la vuelta, aún podremos divisar el valle de Damüls, al que pronto perderíamos de vista. Viendo estas imágenes es cuando realmente se aprecia el tamaño de la estación, que está muy bien aprovechada, ya que con pocos remontes se cubre una gran área esquiable.

Desde este punto, también tenemos una magnífica vista al norte, una inmensa meseta que finaliza en el lago Boden, el que presumiblemente le proporciona toda la humedad necesaria al aire para que descargue brutalmente en esta estación dotándola de un privilegio en forma de oro blanco.

Mercedes contemplando las magníficas vistas a la meseta norte.

La siguiente bajada incluía el paso de un túnel de nieve, algo espectacular, no sabía yo que en los túneles nevaba, sobre todo en estos tan largos ya que medía al menos 100 metros.

Salida del túnel que nos comunicaba con Damüls.

La continuación de la pista tenía este aspecto.

Magníficas vistas.

Y es que en el plano de pistas apenas se representa y da la sensación de ser una estación con poca vegetación y mucho más fría de lo que realmente es, bastante agradable a la vista y con unos trazados variados y divertidos que nos proporcionan diversión y placer a cada bajada, que es distinta cada vez.

Además, resulta tremendamente fácil cambiar de valle, si exceptuamos Faschina, lo que nos permite explorar cualquier rincón de la estación sin que para ello tengamos que estar pendiente del reloj a cada momento.

Así que nuestro afamado guía nos guía por la siguiente subida, Wildgunten, donde nos deja en una divertida pista roja con el mismo nombre y que nos da acceso a otro ski-route, esta vez sin pisar, el número 7 – Hochegg Mellau.

Salida del Wildgunten.

Entrada al ski-route 7 – Hochegg Mellau

Perfecto, porque Mercedes y uno de los amigos de Puros no les gusta los fuera pistas, y estos trazados nos permiten combinar la pista y el fuera pista (realmente un ski-route) y reunirnos de nuevo, pero ya en el mismo pueblo de Mellau y así todos disfrutamos.

Gracias Puros por guiarnos tan bien, creo que nadie, ni tus amigos, ni Mercedes y, por supuesto, ni yo mismo estuvimos en ningún momento incómodos y más bien disfrutamos enormemente de estas bajadas que tan bien nos mostraste.

Esta bajada, para nosotros mitad ski-route, mitad pista, parte de los 1.700 metros de altura y acaba en los 700 metros en los que se encuentra el pueblo de Mellau, es decir, un impresionante descenso de 1.000 metros que pasaba íntegramente por bosque.

La pista baja por un frondoso bosque de coníferas.

Resultaba curioso este descenso porque el problema que nos podíamos encontrar en pistas no era precisamente la escasez de nieve, ya que había nieve suficiente para bajar hasta la cota inferior y además estaba en buen estado, sino sobre todo por los caminos con menos desnivel, se encontraban muchas piñas caídas de las coníferas que nos rodeaban y podrían causarte algún que otro problema si pasabas por encima de ellas.

Al fondo ya divisamos el pueblo de Mellau.

Último tramo antes de llegar a Mellau.

Una vez cumplido el objetivo, decidimos comer algo antes de volver a Damüls. Una vuelta que aunque aparentemente pasamos por las mismas montañas, las bajadas son completamente distintas debido al cambio de orientación, y además con el sol de tarde los paisajes se tornaban mas cautivadores aún si cabe.

Único telecabina del dominio que parte desde el pueblo de Mellau.

Se notaba, sin embargo, que estas laderas con orientación noroeste sufren más con el paso del día y la nieve aquí estaba empezándose a transformar en nieve papa, por lo que los fuera pistas que nos marcamos ya no eran tan disfrutables como los que gozamos a la ida.

De vuelta a Damüls por Hohe Wacht.

Puros visualizando el siguiente fuera pista.

Al final pasamos un gran día, con una compañía inesperada pero la mejor que se puede tener. Yo creo que todos disfrutamos y acabamos contentos con el gran día que pasamos.

Se nota una gran diferencia entre explorar una estación por tu cuenta y cuando alguien que la conoce te la muestra. Estoy seguro que visitando yo solo la estación no la hubiera disfrutado tanto a como lo hice este día.

Es posible que por ello mi percepción de este dominio esté algo distorsionada y tienda a sobrevalorarlo, pero me pareció una estación en la que se puede pasar, sino una semana, si dos o tres días sin que en ningún momento te puedas llegar a aburrir.

Es sobre todo, muy variada y además permite el esquí a todos los niveles permitiendo además que gente que viaja junta con niveles distintos puedan coordinarse para coincidir a la entrada o salida de los remontes, ya que en la mayoría de los remontes hay opciones para los esquiadores menos expertos y así se puede estar en permanente contacto con todos los “co-viajantes”.

Espero que os haya gustado esta estación y que os animéis algún día a visitarla, bajo mi punto de vista, realmente merece la pena una visita.

Gracias por todo Puros y discúlpame que no recuerde el nombre de todos tus amigos, un fallo imperdonable.

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Una respuesta a Faschina-Damüls-Mellau. El reino de la nieve.

  1. The Dude dijo:

    Que envidia de llevar a ese guia. A ver si la proxima temporada puedo conocer esa zona.
    Un abrazo Ludus, ya queda menos!

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