Esquí sobre dunas en Namibia

Cuando este año empecé a plantear realizar mi primer viaje a África, ni siquiera sabía qué destino elegir. El destino debería cumplir ciertas condiciones, el principal, que fuera posible realizar safaris fotográficos a los típicos animales que no encontraríamos aquí, y aún más si es posible ver a los 5 grandes (Elefantes, leopardos, leones, búfalos y rinocerontes) o al menos a alguno de ellos.

Lo primero que me planteé, como es lógico, era una visita a Kenia o Tanzania, los dos países que ofrecen safaris por excelencia.

Pero la inestabilidad de alguna de sus zonas y precisamente, por ser lo más conocido y por tanto, lo más “turistón” me obligó a trabajarme la búsqueda algo más y después de mucho leer, y ver qué los países del cono sur africano también ofrecen lo mismo y son más tranquilos, me decidí por Namibia, ya que su particularidad radica en que muchos de estos ejemplares están adaptados al desierto, lo que convierte el viaje en algo singular.

Elefante adaptado al desierto

Elefante adaptado al desierto

Así, elefantes adaptados al desierto (que sólo se pueden encontrar en Malí y en Namibia) así como los orix y otro tipo de fauna ofrecen estampas muy particulares que no son posibles observar en otros países.

Rinoceronte Blanco

Rinoceronte blanco

Además, al ser un país poco conocido, me daba la sensación de que el viaje iba a ser mas auténtico que otros en los que los paquetes turísticos son la nota dominante.

Namibia se caracteriza por un paisaje predominantemente desértico, no en vano, forma parte del desierto del Kalahari y en su territorio se encuentra el desierto más antiguo del mundo, el Namib, que da nombre al país.

Y precisamente éste era otro de los alicientes para mí. Cuando hace unos años visité Chile, una de las partes del viaje consistió en visitar el desierto de Atacama, tanto en su parte chilena, como la obligada visita a su vertiente boliviana y, en contra de mis expectativas, el paisaje desértico me fascinó.

La duna Klein Matterhorn

Duna del “Klein Matterhorn”

El origen de las dunas se debe a que la arena que transporta el río Orange recogida en el Kalahari, el segundo río más importante del sur de África, se deposita en las aguas del océano Atlántico, cuya corriente la arrastra hacia el norte. A la altura de Walvis Way y Swakopmund, los vientos predominantes del oeste arrastran esa arena al interior del país formando las preciosas dunas que dominan todo el desierto del Namib.

Y sabiendo que hay un desierto, me planteé la posibilidad de practicar la típica actividad que se realiza en estos países, es decir, me propuse probar el sandboard. Me quedé con ganas en mi anterior periplo por el Atacama, pero en aquella ocasión, por falta de tiempo, no pudimos practicarlo, pero esta vez, planeándolo con tiempo no iba a dejar de pasar la oportunidad.

Por tanto, inicié la búsqueda de empresas que ofrecieran esta actividad por Namibia y encontré con algo mucho más emocionante y que me motivaba mucho más.

Un loco de la vida planteaba realizar esquí sobre dunas:

www.ski-namibia.com

Henrik, alemán para más señas, ex policía, cansado de su trabajo, un día decidió dejarlo todo para practicar su pasión, el esquí, tanto de fondo, como alpino y de travesía, sólo que de una manera muy diferente.

Sus comienzos no fueron fáciles. Inicialmente no se planteó realizar esta actividad de manera profesional.

Namibia es una ex-colonia alemana y, como consecuencia de este hecho, en el país hay afincados muchos alemanes o personas de origen alemán. De hecho, junto con el inglés, el himba, herero y alguna otra lengua, forma parte del conjunto de lenguas oficiales del país.

Alguno de los amigos de Henrik, le comentaron esta particularidad y también le informaron sobre un país tranquilo en el que se vivía relativamente bien, escaso de recursos pero sin llegar a ser un problema de primer orden. No se lo pensó dos veces y emigró a Namibia.

Estuvo unos años dando tumbos, de trabajo en trabajo hasta que un buen día se planteó hacer de su pasión su profesión. Y así es como nació el esquí sobre dunas.

Imagen Duneski

Henrik, pionero de esta actividad, ha ido desarrollando su negocio hasta convertirla en una actividad altamente rentable. Tan rentable, que el día que fuimos a practicarlo, resultó que como era su último día porque se iba a ir de vacaciones con unos amigos que venían de Alemania al día siguiente, nos regaló la actividad, para alegría nuestra.

Imagen Duneski

También ha ido evolucionando su negocio, no se ha quedado estancado y en colaboración con una fábrica de esquís que no mencionó, ha desarrollado un esquí específico para esquiar sobre dunas.

Henrik y yo

Henrik y yo mostrando los esquís especializados

Un esquí blando, con no mucho radio de giro, unos cantos más suaves y una lámina de aluminio colocada entre las fijaciones y el esquí para amortiguar mejor. También ha desarrollado unas ceras especiales para que el esquí deslice mejor sobre la arena.

El resultado es un esquí fluido cuya sensación es similar a esquiar sobre nieve crema, aquella que está a medio paso entre la fusión del hielo a papa de la nieve primavera.

Todo el material, botas, esquís, bastones viene incluida en la actividad.

Hasta aquí llegamos

Hasta aquí llegamos

Cuando fui a probarme las botas, resulta que aunque a la hora de contratar la actividad le indiqué cual era mi medida de pie, éstas me estaban algo holgadas y bailaba el pie un poco dentro de la bota.

Me explicó que esto era así porque los movimientos sobre las dunas deben ser suaves, nada de giros bruscos y al estar grandes las botas se transmitía menos el peso y se conseguía retrasar algo el movimiento del giro y como consecuencia, el giro es más suave.

A mí no me convenció mucho la explicación y le dije que prefería unas botas más ajustadas a mi pie y que ya intentaría yo realizar el giro suave. No hubo ningún problema y me dio otras botas que se ajustaban perfectamente a mis pies, supongo que pensando que luego le pediría de nuevo las otras botas, aunque eso al final no ocurrió.

Colocándome las botas

Colocándome las botas

Una vez ajustadas las botas, el siguiente paso es ajustar el pantalón, que lo hicimos con el velcro de la propia bota, para que no entre arena. La arena se cuela por todos lados y si entra en la bota, al ser tan abrasiva puede llegar a ser un problema, sobre todo cuando estás escalando la duna. Este paso es muy importante.

Totalmente equipado ¡Menudas pintas!

Totalmente equipado ¡Menudas pintas!

Los bastones que utilizamos son los típicos que se usan para senderismo, es decir, con la altura ajustable. En el momento de escalar la duna, hay que extenderlos para que sean altos, y en el momento de bajar hay que acortar esta longitud para ajustarlos un poco más bajos que la longitud normal que se pondría si esquiáramos sobre nieve.

Aquí se ve como se ajustan los bastones para subir la duna. Modelo: Mercedes.

Aquí se ve como se ajustan los bastones para subir la duna. Modelo: Mercedes.

Los esquís los portábamos en un hierro, típico de las mochilas antiguas y amarrado con unos pulpos que impedían que los esquís se moviesen mientras íbamos caminando.

Ya realizados todos los preparativos, un pequeño “briefing” antes de la subida, para dar unos consejos sobre como subir.

La subida a las dunas no se debe de hacer de cualquier forma, sino que requiere de una técnica, simple pero efectiva, que nos permitirá cansarnos menos y realizar más subidas.

Iniciando la primera subida

Iniciando la primera subida

En pendientes suaves, cada paso que se da, hay que hacerlo como si se diera una patada a la arena, el pie plano y clavando la puntera en la arena. De esta forma, aunque parezca mentira, la arena queda asentada y dura y no resbala hacia abajo.

Pasos en una subida con poca pendiente

Pasos en una subida con poca pendiente

Cuando la pendiente es mayor, la arena es más inestable, y entonces hay que utilizar otra técnica, que es la de dar pasos muy cortos, levantando las rodillas, y una vez se apoya el pie en la arena, hay que dejarlo caer un poco hasta que se asienta y nos permite avanzar. Hay que ir muy despacio y con pasos muy cortos. Esta es la parte que más agota cuando se suben las dunas, pero si se siguen estas pequeñas reglas, el agotamiento se mitiga y nos permite realizar más subidas. Nosotros llegamos a subir la duna hasta 7 veces.

Subida en una pendiente más pronunciada

Subida en una pendiente más pronunciada

Si se camina de lado en arenas inestables, lo que hay que hacer es pisar un poco más alto de la línea que estamos siguiendo, de forma que se deja caer el pie hasta que la arena se asiente, lo normal es que se asiente siguiendo nuestra ruta, y no hay que dar el siguiente paso hasta que la arena deje de resbalar.

Subiendo de lado

Subiendo de lado

Si se puede, lo mejor es llegar a la cresta y seguir la subida por la misma, ya que los pasos son más fáciles de dar y lo normal es aplicar la primera técnica, es decir, la de dar una patada a la arena para que se asiente.

Cresteando

Cresteando

Ya, una vez arriba, nos preparamos para esquiar.

Nos preparamos para esquiar

Nos preparamos para esquiar

Nos preparamos para esquiar

Nos preparamos para esquiar

Lo primero, es pisar la arena con las botas para formar una pequeña plataforma que nos permita posar los esquís con estabilidad y no se vayan hacia abajo a la hora de colocárnoslo.

Una vez hecho, clavamos los bastones sobre la propia arena, del mismo modo a como lo haríamos en nieve, pero en la pendiente y que sea un clavado profundo para que no resbalen. Es fácil hundirlos ya que la arena no ofrece mucha resistencia al clavado.

El siguiente paso es descolgarnos los soportes para clavarlos en la arena a un lado y sacar los esquís que posamos en la propia plataforma y nos volvemos a poner el soporte y a continuación los esquís del mismo modo a como lo haríamos en la nieve. Aquí no hay diferencia.

Así se posa el soporte

Así se posa el soporte

Nos colocamos los esquís

Nos colocamos los esquís

Ajustamos los bastones y empieza la diversión.

Empieza la diversión

Empieza la diversión

Primero sale Henrik, que al principio me hace una demostración de como se debe bajar sobre la duna y además tiene el detalle de llevarse mi portaesquís, lógico pues no conoce mi nivel de esquí y de esta forma se asegura que si me caigo no me voy a hacer mucho daño.

Empieza la diversión

Empieza la diversión

Terminada la demo, es mi turno.

Es mi turno

Es mi turno

Para mi sorpresa, encuentro esta modalidad de esquí más asequible de lo que en un principio imaginaba. Los esquís deslizan mejor de lo que esperaba y los giros no ofrecen especial dificultad.

Allá vamos

Allá vamos

Aunque como es lógico, la primera bajada la hago como si estuviera esquiando sobre nieve, hecho que Henrik se apresura a corregirme antes de iniciar la segunda bajada.

Primeras correcciones sobre la técnica

Primeras correcciones sobre la técnica

La técnica de esquí en dunas es muy similar a la técnica de esquí en nieve. Sólo existen algunas diferencias.

Se trata más de derrapar y no tanto de conducir. Si metes cantos, te caes. La arena frena mucho y hay que deslizar los esquís, no hay que conducirlos. Hay que tratar en la medida de lo posible de derrapar. Los esquís no se van. Con los giros se frena bastante y sorprendentemente es posible conducirlos con los derrapajes.

El cuerpo hay que llevarlo centrado. Nada de echarse para adelante. Mas bien centrado. Tampoco hay que echarse para atrás.

El cuerpo bien centrado

El cuerpo bien centrado

No se os ocurra dar saltos. Es muy probable que en la toma se os frenen tanto los esquís que os pueda hacer daño. Si lo hacéis, echaros para atrás todo lo posible.

De hecho, Henrik me comentaba, que el niño de un cliente no hizo caso de esta recomendación, saltó y lo siguiente fue la aventura de buscar un hospital en medio del desierto. Se rompió las rodillas.

Swakopmund tiene hospital, está a unos 14 km. de donde se realiza el esquí sobre dunas, pero es un hospital privado, así que si no lleváis un buen seguro médico, mejor no intentéis saltar.

Y por supuesto, olvidaros de rescates tanto de ambulancias y mucho menos helicópteros. Hay que ser conscientes de donde se está.

Los giros, lo más recomendable es que sean cortos. Debido a la rugosidad de la arena en cuando se coge velocidad empiezan enseguida a notarse y a oírse vibraciones. En cuanto se nota la vibración en los esquís hay que realizar el siguiente giro.

Mejor giros cortos

Mejor giros cortos

El que las botas estén holgadas, como ya dije antes, es bueno, porque impide hacer el giro inmediatamente y por tanto evita que sean bruscos.

Mejor giros cortos

Mejor giros cortos

En la parte final de la duna, siempre trataba de coger algo de velocidad y enseguida notaba como frenaban los esquís. Algo similar a pasar sobre un charco. La frenada es brutal y hay que tener cuidado con las rodillas.

Echándome para atrás

Echándome para atrás

Aún no lo había dicho, pero esta actividad se realiza en Swakopmund, donde está afincado Henrik. Se trata de la segunda ciudad más grande de Namibia, que tampoco significa mucho, pues tiene alrededor de 35.000 habitantes.

Situación de Swakopmund

Situación de Swakopmund

Esta tranquila localidad costera de Namibia, tiene cierta importancia en cuanto a que es productora de petróleo, cosa que pudimos comprobar subiendo las dunas y viendo tanto las plataformas petrolíferas, como los trenes que llevaban el petróleo a la capital.

Plataforma petrolífera

Plataforma petrolífera

Tren cargado de petróleo en dirección Windhoek

Tren cargado de petróleo en dirección Windhoek

La arena de las dunas de Swakopmund la noté más pesada que la arena de Atacama. Yo creo que allí, nuestros conforeros que han compartido actividad en las lejanas “Indias” habrán podido deslizar mejor y quizás estas técnicas no son tan necesarias como lo son aquí, aunque creo que no diferirá mucho, pero eso será un capítulo que no me corresponde a mí describir.

Si dispones de una buena técnica de esquí, o al menos, si te sabes deslizar bien por nieve primavera, yo creo que no es muy difícil dominar los deslizamientos sobre dunas. A mí me costó un par de bajadas dominarlo, y la verdad es que en cada bajada no se hacían más de 8 o 9 giros, para unos 150 metros de desnivel.

Más subidas

Más subidas

Más subidas

Más subidas

Más subidas

Más subidas

Nuestro coche desde la cima

Nuestro coche desde la cima

El día se acabó entre risas y cervezas, después de realizar unas 7 bajadas, un poco reventado eso sí, porque aunque la técnica favorece la subida sobre la arena, al final llega a agotar, después de estar unas cinco horas dándole.

A mí me gustó mucho, me encantó poder deslizar sobre arena y es tan divertido como hacerlo sobre nieve.

Espero que algún día, alguno de vosotros probéis esta sensación.

Si os decidís por Namibia y queréis contactar con Henrik, debéis saber que además del esquí alpino sobre el “Klein Matterhorn” como así convenía en llamar a la duna que esquiamos, también realiza actividades de esquí de fondo, esquí de travesía y Telemark.

Esquiando en telemark

Esquiando en telemark

Nos hizo una demostración de cómo se subía con esquís de telemark y se bajaba esquiando haciendo las correspondientes penitencias. Como él mismo decía, con telemark, se sube rápido y se baja despacio, mientras que con alpinos se sube lento y se baja rápido. Me quiso dar a probar, pero como yo esta técnica no la domino, decliné la invitación, no vaya a ser que me hiciera daño y aún estaba a mitad de viaje.

La distancia media que se llega a avanzar con esquís de travesía, según nos comentó es de unos 6-7 km/h. La actividad consiste en subir una duna, bajar por el otro lado, para subir a la siguiente y así un largo etcétera. Suele hacerse de unos 14 a 20 km. para luego volver y se sale desde el mismo Swakopmund.

También comentar otra de las curiosidades sobre el esquí en Namibia y es que también es una actividad de temporada, aunque en este caso, la arena siempre está garantizada.

La actividad hay que realizarla en invierno, pero no por temas de conservación de la arena ni nada parecido. Es un tema puramente climatológico.

El problema que hay en el desierto, al menos en este del Namib, es que cuando el sol se pone a lo alto, empieza a calentar la arena y ésta desprende corrientes térmicas. La gran extensión del desierto acumula dichas corrientes formándose vientos muy fuertes. En invierno es soportable porque el calentamiento no es excesivo y tampoco los vientos son preocupantes. Pero en verano cogen tal velocidad que la arena llega a ser un problema.

Pues bien, como buen esquiador de temporada, en el verano namibio, Henrik se desplaza a Arabia Saudí, donde está desarrollando un proyecto turístico para promocionar el esquí sobre dunas en este país y además dispone del apoyo del propio gobierno bajo la supervisión del ministro de turismo.

Así que si en invierno (nuestro invierno) deseáis realizar esta actividad, sobre todo cuando aún no ha nevado, y por casualidad os encontráis en Arabia Saudí, allí podéis practicarlo.

Desde luego, creo que es una actividad más que cualquier buen esquiador debería probar al menos una vez en la vida.

Sin más nos despedimos de este embaucador entorno, deseando volver algún día.

Felices de este gran día

Henrik y yo

Ahí hemos esquiado

Una última mirada al “Klein Matterhorn” pone fin a nuestra visita y sin aún habernos ido ya tenemos añoranza de volver. Espero que algún día sea cierto y pueda volver.

Último vistazo al Klein Matterhorn

Último vistazo al Klein Matterhorn

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Namibia, Swakopmund. Esquí sobre dunas.. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Esquí sobre dunas en Namibia

  1. Juanmilla dijo:

    Supongo que además de esquiar en dunas visitasteis parte del país. Aunque nunca he estado en Namibia, mi padre fué mucho por alli, concretamente iba a walvis bay.
    Desierto, desierto y más desierto.
    Enhorabuena por haber tenido la oportunidad de conocerlo y haber deslizado por sus dunas.

    • Hola Juanma, muchas gracias por tus comentarios.
      Sí, esto sólo fue una etapa más de un viaje más largo que incluía varias zonas como la visita al Kalahari, Darmaraland o la imprescindible Etosha.
      Si aún no has visitado Namibia, te recomiendo que lo hagas, merece y mucho la pena.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s